miércoles, 25 de octubre de 2017

(Cataluña - España) Una "guardia pretoriana" en el Palau aísla a Puigdemont y le deja en manos de Junqueras

El poeta catalán Joan Vinyoli acuñó el concepto 'l’hora greu', la hora grave, ese momento decisivo entre la noche y el alba en que el cazador se juega su suerte. Pues bien, el presidente catalán, Carles Puigdemont, afronta esta semana su 'hora greu' para declarar la independencia de Cataluña. Y fuentes del PDeCAT lamentan que en este instante tan crucial Puigdemont parezca más presidente de ERC que de su propio partido. Y culpan al círculo más cercano al 'president' de la poca influencia que ejercen ellos en el máximo responsable de la Generalitat y la mucha que, en cambio, mantiene el vicepresidente, Oriol Junqueras.
El sector moderado del PDeCAT quiere elecciones autonómicas anticipadas para intentar desactivar la aplicación del artículo 155 de la Constitución y olvidarse de la declaración unilateral de independencia (DUI). Este sector lo integran la coordinadora general, Marta Pascal, el 'conseller' de Empresa i Coneixement, Santi Vila, e incluso el expresidente Artur Mas, que ahora ve muy cuesta arribar reunir los tres millones de euros que ha de entregar antes del 14 de noviembre para evitar que el Tribunal de Cuentas le embargue sus bienes por haber organizado el 9-N.
Pero este sector se da cuenta ahora, un poco tarde, de que su influencia no se corresponde con el peso que deberían haber tenido al haber puesto al presidente de la Generalitat. La culpa de ello la tiene el círculo más íntimo de Puigdemont, que lo mantiene aislado. Este grupo de altos cargos lo integrarían el director de Comunicación del Govern, Jaume Clotet; la directora de Asuntos Interdepartamentales, Elsa Artadi, y el director de la Oficina del Presidente, Josep Rius.

Los tres provienen del entorno de Artur Mas pero se han radicalizado durante los últimos dos años y ahora son partidarios de la línea dura: DUI, votación en el Parlament y convocatoria inmediata de elecciones, contando que la misma no evitaría la aplicación del 155, pero dificultaría al Gobierno de Mariano Rajoy justificar la suspensión de la autonomía ante la prensa internacional.
Quién es quién
Josep Rius fue el coordinador del gabinete de Presidencia con Artur Mas y también formó parte del gabinete de Xavier Trias cuando este era alcalde de Barcelona.
Por su parte, Elsa Artadi (Barcelona, 1976) pertenecía al equipo de Andreu Mas-Colell, pero siempre tuvo línea directa con Artur Mas. Como directora general de Tributos en la época Mas-Colell, fue la responsable de poner en marcha 'la Grossa', la lotería navideña de la Administración catalana que aspiraba a competir con el sorteo de la Lotería Nacional del día 22 de diciembre. Artadi es la principal asesora económica de Puigdemont y participó en el grupo que tutelaba el proyecto de BCN World, la mayor inversión extranjera en Cataluña.
De la guardia pretoriana que rodea a Puigdemont, quien tiene mayor peso en el partido es Elsa Artadi, que coordinó la ponencia ideológica del PDeCAT
El tercero de la guardia pretoriana de Puigdemont es Jaume Clotet, el máximo responsable de comunicación de la Generalitat. Clotet se implicó a fondo en la organización del referéndum del 1-O. Antes, había ocupado el cargo de secretario de prensa de la Secretaría de Asuntos Exteriores y de la Unión Europea de la Generalitat, que fue el germen de la actual Conselleria de Exteriores que ahora encabeza Raül Romeva. Clotet es uno de los grandes defensores de ideas como que España no es una democracia y que eso justificaría el que desde la Generalitat se estén saltando de manera sistemática el marco legal vigente.
Importancia relativa
Otras fuentes relativizan la importancia de este núcleo duro entre los altos cargos del Palau de la Generalitat. Aseguran que el principal problema es que Artur Mas nombró sucesor a un independentista de una pieza, que Puigdemont, en este sentido, no había engañado nunca a nadie. Y que el 'president' vive el actual momento como el que justifica toda su vida política.
Con ello, todo el poder real queda en manos de Junqueras y sus 'consellers' de ERC, que abogan por una DUI pero lo hacen desde un segundo plano. Y son, por tanto, los republicanos, con el apoyo de la CUP, los que van marcando los ritmos, mientras que el PDeCAT cada vez pinta menos desde un punto de vista político.
La línea dura independentista se impone a todos los niveles, no solo en el Palau sino también en el Parlament, a través de la coalición de Junts pel Sí
La fórmula de Junts pel Sí ha diluido también el peso del PDeCAT. La coalición estaba trufada de independientes, o de independientes —como la presidenta de la Cámara, Carme Forcadell, o el diputado Lluís Llach— más cercanos a ERC o a la CUP que a la formación de Marta Pascal. En la 'hora greu', Puigdemont se encuentra solo cara a los suyos y en manos de las formaciones rivales que, en caso de que al final convoque autonómicas, le disputarán el poder a su propio partido.
Por ello, el poco peso del PDeCAT no se limita al Palau sino que se extiende al Parlament. Junts pel Sí (JxS) sostiene en un argumentario interno que hay que "proclamar la independencia como vía defensiva para que el Estado no nos aplaste", por lo tanto, en "legítima defensa", y alega que "por esto se convoca el pleno del jueves" en el Parlament. En el documento interno de la coalición independentista, al que ha tenido acceso EFE, se subraya que hay que "insistir en que priorizamos el diálogo", pero "hemos de proclamar la independencia para hacer efectiva la voluntad de los catalanes expresada en las urnas". Proclamación y no declaración. Línea dura, también en la Cámara catalana.

FUENTE: Con información de MARCOS LAMELAS - https://www.elconfidencial.com