viernes, 17 de noviembre de 2017

(España) Interior contesta a Bruselas: los presos tienen TV, gimnasio, tres comidas y ducha

La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha contestado rápidamente al cuestionario remitido este jueves por la Fiscalía belga a la magistrada de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, que tras recibir el documento lo mandó al departamento dirigido por Ángel Yuste para que este respondiera, dado que el ministerio público de Bruselas ponía en duda aspectos técnicos relacionados con la vida en el interior de las prisiones españolas.
En concreto, Instituciones Penitenciaras ha explicado que los exconsejeros de la Generalitat fueron encerrados en la cárcel de Estremera y que sería en este centro penitenciario donde también ingresaría el expresidente catalán Carles Puigdemont, retenido por el momento en Bélgica a la espera de que la Fiscalía de aquel país conceda su extradición a España, solicitada por la magistrada Lamela a raíz de la apertura de una investigación abierta por la titular del Juzgado Central 3 contra todos los exmiembros del Govern a cuenta de la organización del referéndum ilegal del pasado 1 de octubre.
El departamento coordinado por Yuste no entiende que el ministerio público belga trate de arrojar sospechas sobre las condiciones en las que viven los presos en las cárceles españolas a través del traslado del mencionado cuestionario. Aun así, responde detalladamente a cada una de las cuestiones planteadas por el ministerio público extranjero y asegura que el 'expresident' ingresaría en la citada prisión madrileña y recibiría un trato adecuado a la legislación comunitaria e internacional.

En concreto, Instituciones Penitenciarias asegura que la dirección de la cárcel respetaría minuciosamente los derechos humanos recogidos por los convenios europeos, y recuerda que la legislación española es la misma que se aplica en Cataluña, comunidad autónoma que presidía Puigdemont, que gestionaba entre otras competencias las penitenciarias. La secretaría general muestra en este punto su perplejidad ante el hecho de que la Fiscalía belga ponga en duda un sistema que se atiene a la misma normativa que regía el sistema de prisiones dirigido por el expresidente catalán.

Aun así, responde a cada una de las cuestiones y relata pormenorizadamente las características de la prisión de Estremera, así como de la celda en la que estaría encerrado Puigdemont. El centro, asegura, cuenta con un diseño de última generación, similar al de los más avanzados del mundo, fue inaugurado en 2008 y cuenta con espaciosas y luminosas celdas de 11 metros cuadrados cada una. Los habitáculos, continúa la secretaría general dependiente del Ministerio del Interior, disponen de espacio suficiente y de mobiliario para acoger a dos residentes, aunque no en todos ellos hay dos internos.

De hecho, asegura el departamento dirigido por Yuste, para el caso de Puigdemont se podría valorar la posibilidad de que este resida en una celda individual o, si lo prefiere, que ingrese en un habitáculo junto a otro de los exconsejeros encerrados también por Lamela por el mismo motivo por el que la magistrada persigue al expresidente catalán. Las habitaciones, continúa el departamento dirigido por Yuste, cuentan con duchas y baños que respetan la intimidad de los reclusos, y tienen instalado un sistema para conectar la televisión.

En cuanto a las comidas, prosigue Instituciones Penitenciarias, los presos reciben cada día desayuno, almuerzo y cena. La alimentación está controlada por especialistas sanitarios y los reclusos reciben la calidad y la cantidad que necesitan de acuerdo a su edad, salud e incluso costumbres culturales o religiosas. Asimismo, continúa, los módulos cuentan con espacios destinados a la realización de actividades culturales, formativas, deportivas e incluso terapéuticas; entre ellas, un gimnasio, una biblioteca o talleres de todo tipo.
La secretaría general detalla que los presos solo pasan a situaciones de aislamiento si protagonizan episodios violentos tanto contra los funcionarios de prisiones como contra otros compañeros de centro. En cualquier caso, siempre están sometidos a rigurosos controles para evitar suicidios y reciben el trato sanitario adecuado por especialistas médicos. En el caso de ser necesario, los reclusos pueden utilizar la red de hospitales públicos del sistema sanitario español, agregan desde el departamento ministerial, que también detalla el régimen de visitas, el horario e incluso cómo son las cabinas destinadas a hablar con familiares.
Interior describe asimismo los elementos que pone para vigilar la seguridad de los residentes en las prisiones y evitar que se produzcan incidentes violentos, y niega que exista superpoblación. No en vano, explica, en el centro de Estremera, donde ingresaría Puigdemont, hay más de 100 plazas aún sin ocupar.



FUENTE: https://www.elconfidencial.com