viernes, 17 de noviembre de 2017

(Noruega) Mayor fondo soberano del mundo evalúa vender sus inversiones petroleras

El mayor fondo soberano del mundo, el de Noruega, anunció ayer que planifica vender todos sus activos relacionados con petróleo y gas, causando un shock en los mercados mundiales. La institución –cuyos activos se evalúan en US$ 1 billón (millón de millones)- tiene un 6,4% de sus fondos invertidos en el sector, con participaciones en gigantes petroleras como la británica BP, la holandesa Royal Dutch Shell, la francesa Total y sus pares estadounidenses Chevron y Exxon Mobil, avaluadas en US$ 37 mil millones.

La institución, cuyo nombre oficial es el Fondo Gubernamental Global de Pensiones (GPFG, su sigla en inglés), argumentó que el país –el principal productor energético de Europa y cuyos ingresos petroleros representan una quinta parte del Producto Interno Bruto- ya es demasiado dependiente del crudo.

A pesar de que el fondo no evaluó la “sostenibilidad” de la industria, sí subrayó que los precios volátiles del petróleo afectan las cotizaciones de las empresas del sector, poniendo en riesgo la inversión y, en consecuencia, el bienestar de los noruegos.

“Concluimos que la vulnerabilidad de la riqueza del gobierno a la permanente caída de precios del petróleo y gas se reducirá si el fondo no invierte en acciones del sector”, dijo el banco central del país, que maneja el PDFG, en una carta que envió al Ministerio de Finanzas.

Shock en el mercado

A pesar de que la decisión tiene que ser aprobada por el gobierno y el parlamento –que aplazaría su realización hasta al menos mediados de 2019-, el anuncio causó un shock en los mercados petroleros. Las acciones de Royal Dutch Shell, donde el fondo cuenta con un 2,3% de participación, su tercera mayor inversión en la bolsa tras Apple y Nestlé, cayeron 2,3% antes de recuperar parte del terreno perdido. El índice Stoxx Europe 600 Oil&Gas bajó 0,5% tras el anuncio.

Las petroleras ya están bajo creciente presión por las exigencias y restricciones medioambientales que imponen los gobiernos para combatir el cambio climático, además de las especulaciones de que el peak de la demanda por petróleo está cerca.

“El riesgo para el sector petrolero es cuántos más fondos de inversión rebajarán su exposición a las industrias extractivas”, dijo a Reuters Jason Kenney, analista de petróleo del banco Santander.

“Estas noticias serán miradas de cerca por los fondos en todo el mundo que ya están enfocándose en los riesgos climáticos en sus portafolios”, afirmó, por su parte, Stephanie Pfeifer, jefa del Grupo de Inversionistas Institucionales del Cambio Climático.

Otros analistas no son tan pesimistas. “Mi apuesta es que después del ajuste inicial del mercado –que sería difícil de anticipar- la decisión podría no dañar significativamente el desempeño del sector a largo plazo”, aseguró Kevin Gardiner, estratega de inversión global de Rothschild Wealth Management.

Sea como sea, la decisión también hará más difícil la mayor apertura bursátil mundial, del gigante Saudi Aramco, programada para el próximo año, ya que deja a la empresa sin su mayor inversionista potencial.

Fondo para el futuro

El GPFG –creado hace 27 años para acumular las ganancias petroleras para las futuras generaciones-duplicó sus fondos en el último quinquenio, pasando en octubre el umbral de US$ 1 billón, lo que equivale a US$ 200 mil por cada ciudadano del país.

Ahora, tiene 60% de sus fondos invertidos en acciones, y recién este año recibió la aprobación de elevar este número a 70%. Por eso, insistió ayer Egil Matsen, vicegobernador del banco encargado de supervisar el fondo, “ahora es un buen momento” para salir del sector petrolero: en el caso contrario, la institución ampliaría su participación aún más.

La propuesta ya está sumando partidarios. Los dos partidos opositores del centro respaldaron la oferta, tal como los demócratacristianos y liberales de la coalición gobernadora. Los grupos ambientalistas también elogiaron la decisión. El plan es una “tardía victoria del sentido común sobre el poderoso lobby de petróleo y gas en Noruega”, dijo a Bloomberg Sony Kapoor, el exasesor del gobierno nacional, llamando a aumentar las inversiones “verdes”.

El ministro de Finanzas del país, Siv Jensen, aseguró por su parte que el gabinete estudiará cautelosamente la propuesta. “El gobierno es responsable de la economía noruega como un todo y tiene que tomar un enfoque amplio y exhaustivo en este asunto”, afirmó.

La presión pública ya hizo al GPFG despedirse de su participación en la industria del carbón en 2015. Las mayores inversiones del fondo ahora están en el sector financiero (23,3%), industrial (14,1%) y de bienes de consumo (13,7%).

FUENTE: Con información de Agencias - https://www.df.cl