lunes, 15 de enero de 2018

(Panamá) Juan Carlos Varela en CD

Faltando pocos días para la crucial elección de la nueva junta directiva de Cambio Democrático, nos hemos dado cuenta de que estamos peleando contra la estructura y recursos del Gobierno y no contra otros simples copartidarios que desean pertenecer a su cúpula.
Las manos peludas de Varela y del Gobierno están metidas en esta elección y sería muy perjudicial para el partido que 7 honorables diputados de la nómina romulista fuesen electos, no solo por usar recursos del Estado para su elección, lo cual es un delito, pero un pecado mortal que diputados que tienen una mentalidad circuital puedan saber distinguir entre su circuito y el país al tomar una decisión. El fin de un partido político empieza cuando estos se incorporan a la directiva de forma mayoritaria o masiva, no como hemos hecho nosotros, que es de una forma progresiva, pero representativa minoritaria porque ellos son parte importante en las decisiones políticas.

Ese día, no solo se decide el cambio de su junta directiva, sino el futuro del presidente Varela y su gobierno. Se decide el destino del país al poder por primera vez tener los pesos y balances de la democracia al no tener un Ejecutivo avasallador que, contrario a trabajar armónicamente con los tres órganos del Estado, los controla y domina a su parecer.

Flaco favor les hacemos a los partidos y a la democracia que tanto pelean los grupos de la sociedad civil y sus medios, que ahora tienen la oportunidad de oro de ver que lo que dicen es lo que supuestamente piensan.

Ganar o perder, eso es algo que no depende de mí, pero sí de 2,300 hombres y mujeres que sabrán decidir lo que realmente tienen en sus manos, a los cuales les pido desde lo más profundo de mi corazón su voto ese día. A todos los fundadores de partidos y líderes siempre les han robado su partido con el pasar del tiempo, yo no debo ser la excepción, pero no creo que este sea el momento adecuado para hacerlo.

Tenemos un dictador civil, cruento, perseguidor, odioso, cruel y despiadado, que no repara en hacerle daño a quien lo critique. Por primera vez, el PRD y el CD se han unido para parar a este gobierno, por eso tiene sus manos metidas en esta elección. Debemos votar por la nómina de Ricardo Martinelli, que está representada por mi esposa, Marta de Martinelli.

Yo, en los próximos meses, he de ir a Panamá. Como lo saben, estoy aquí producto de un engaño a la justicia americana hecho solo para perseguirme políticamente y para no poder estar al frente de nuestro partido. Todo está planeado por Varela y Rómulo, quienes no quieren que vaya, pero se jodieron, voy a ir gane o pierda mi proceso, y juntos todos vamos a ser la oposición que necesita el país para parar los desmanes del dictador. Todo país requiere una oposición y si perdemos el 21, perdemos todos.

Esta es una pelea desigual y es como un tigre suelto contra un burrito amarrado, pero al final, los convencionales del CD verán y escogerán lo que es mejor para el país y el partido. El 2019 es nuestro y no podemos arriesgarnos a ir con un candidato perdedor que nunca ha ganado una contienda ni tiene carisma y que quiera ganar a punta de golpes bajos, pues es el frente a Varela, quienes me tienen acá para así ellos robarse el glorioso partido Cambio Democrático. No permitamos eso. Voten por la nómina del triunfo, por Ricardo y Marta Martinelli y la terna.

FUENTE: Con información de http://panamaamerica.com.pa - (PULSE AQUÍ)
 

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