viernes, 25 de mayo de 2018

(España) Quién es Al Naddaf, el sirio vinculado a los papeles que han delatado a Eduardo Zaplana

¿Quién es Imad al Naddaf Yalouk? No es un imán, en el sentido religioso, pero ejerce una influencia igual de importante en la comunidad islámica valenciana como representante ante las autoridades de la Gran Mezquita de Valencia. De origen sirio, nacido en Homs en 1961, considerado crítico con el régimen de Bashar al Asad y empresario con negocios en el sector del azulejo y el comercio internacional de maderas, su nombre ha aparecido a la luz pública tras conocerse sus vínculos con los documentos que dieron origen a la investigación por la que Eduardo Zaplana ha pasado a ocupar una celda en la prisión de Picassent de forma provisional y sin fianza.

Imad al Naddaf, segundo por la derecha, en un encuentro en la Delegación del Gobierno de Valencia con otros líderes árabe-musulmanes.

Marcos Benavent, el autodenominado ‘yonqui del dinero’ cuya confesión fue clave en la operación Taula, puso en manos de la Fiscalía Anticorrupción en 2015 unos documentos que reflejarían el esquema de obtención de mordidas, ruta del dinero, entramado internacional de sociedades y los pagadores de comisiones empleado presuntamente por Zaplana durante su etapa al frente de la Generalitat valenciana. Benavent se ratificó el pasado martes en el juzgado como poseedor de esos documentos y relató que llegaron a sus manos a través de Naddaf porque este los había encontrado en el falso techo de una vivienda antes ocupada por el exministro de José María Aznar junto a la plaza de la Legión Española de Valencia.

La historia tiene tintes rocambolescos, pero elementos de verosimilutud. El empresario sirio, efectivamente, ocupó ese inmueble y conocía además a Marcos Benavent. Los investigadores, de hecho, llegaron a contactarle, aunque a raíz de las informaciones que han aparecido estos días ha negado haber entregado él los documentos. A preguntas de El Confidencial, ha optado por mantener silencio. “No quiero hablar del tema porque es secreto de sumario”, se ha limitado a decir.

Pero ¿cómo nació la relación con Marcos Benavent, una persona que hasta 2015 ocupaba un puesto de cierta relevancia en el Partido Popular de la provincia de Valencia junto a Alfonso Rus? Como representante de la comunidad siria e islámica en Valencia, Al Naddaf, que vive en España desde los años ochenta, estableció, y aún mantiene, relaciones con las autoridades locales. Un ejemplo: en el año 2007 participó en la firma de un acuerdo con el entonces 'conseller' de Cooperación, Rafael Blasco (hoy en la cárcel), para la creación de un cementerio interreligioso en Valencia para católicos, judíos, musulmanes y ortodoxos.

Sin ir tan lejos, el 30 de marzo del año pasado acudió en representación de la Federación Consejo Islámico Valenciano y la Gran Mezquita de Valencia a una reunión convocada por el delegado del Gobierno, Juan Carlos Moragues, a la que acudió un nutrido número de asociaciones ligadas a comunidades árabe-musulmanas para que se les explicaran los nuevos mecanismos confidenciales de comunicación de sospechas y denuncias de posibles actividades terroristas implantada por el Ministerio del Interior, una plataforma denominada Stop Radicalismos.

Al Naddaf ha ofrecido en algunas entrevistas un perfil moderado y conciliador entre religiones, aunque jugó un papel clave dentro de su propio colectivo religioso cuando en 2005 se produjo un pulso por el control de la Gran Mezquita de Valencia entre grupos de ascendencía siria y otros de origen magrebí. Ganó la facción del empresario, que algunas informaciones como esta publicada por 'El País' calificaban como minoría siria radical. La fractura tuvo momentos de tensión. Una noche, incluso se cambiaron cerraduras para cerrar el acceso a los cabecillas magrebíes.

Tras asumir el control de la Gran Mezquita, el empresario sirio creó la Federación Centro Islámico Valenciano. En aquel momento, en declaraciones recogidas por 'Levante-EMV', justificó el nacimiento de esta nueva entidad por la necesidad de acabar con los “mensajes confusos y a veces incendiarios” que se difundían en algunas mezquitas, que, según dijo, “han ayudado de una forma u otra a cosas tan terribles como el 11-M”, en referencia al brutal atentado de Madrid reivindicado por Al Qaeda.

Esa actividad de liderazgo en su comunidad ha hecho que sea una persona bajo el radar del Estado. Imad al Naddaf no es alguien ajeno al universo de la investigación contraterrorista en España. Se le considera una persona de referencia en la comunidad islámica valenciana y sus movimientos no son desconocidos para los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, aunque nunca ha aparecido como investigado en ninguna operación, según fuentes solventes consultadas por El Confidencial.

Su actividad empresarial en la Comunidad Valenciana ha abarcado desde una empresa de fabricación de márcoles y granitos ubicada en Moncofa (Castellón) hasta una mercantil dedicada al comercio de maderas, aunque la mayor parte reflejan escasa actividad o tienen incluso cerrada la hoja registral. Actualmente, regenta una empresa de puestos de comidas en la plaza de Brujas, donde se ubica el Mercado Central de Valencia.

FUENTE: Con información de VÍCTOR ROMERO - JOSÉ MARÍA OLMO - https://www.elconfidencial.com - (PULSE AQUÍ)
 

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