domingo, 21 de octubre de 2018

Arabia Saudita confirma que Khashoggi murió en el consulado de Estambul

Arabia Saudita admitió este sábado que el periodista saudí Jamal Khashoggi había muerto en el interior de su consulado en Estambul, más de dos semanas después de que su desaparición provocara una de las peores crisis internacionales del reino.
La agencia oficial SPA confirmó la muerte del periodista, crítico con el príncipe heredero Mohamed bin Salmán y exiliado en Estados Unidos desde 2017, e informó de la destitución de dos altos cargos saudíes y del arresto de 18 sospechosos.

El fiscal general saudita, Sheij al Mojeb, publicó un comunicado sobre lo ocurrido: “las conversaciones que tuvieron lugar entre él y las personas que lo recibieron en el consulado saudita en Estambul dieron lugar a una trifulca y pelea a puñetazos con el ciudadano Jamal Khashoggi, lo que provocó su muerte, que su alma descanse en paz”.

Ali Shihabi, director de un grupo de reflexión considerado como cercano a la monarquía saudita, dio otra versión. “Khashoggi murió estrangulado durante un altercado físico, no como resultado de una pelea a puñetazos”, declaró el experto, basándose en las declaraciones de una fuente saudita de alto nivel.

Más tarde el departamento internacional del ministerio de Información publicó una declaración en inglés atribuida a una “fuente oficial” en la que afirma que la discusión en el interior del consulado degeneró en una pelea que ocasionó la muerte de Khashoggi y hubo “un intento” por parte de las personas que lo interrogaron de “ocultar lo que pasó”.

Hasta ahora Riad siempre afirmó que el periodista salió del consulado al que había entrado para hacer unos trámites para casarse. La prensa progubernamental turca, que cita haber tenido acceso a grabaciones sonoras, asegura que agentes sauditas lo torturaron durante un interrogatorio y lo descuartizaron.

Riad anunció la destitución de un alto responsable de sus servicios de inteligencia, Ahmad al Asiri, y de un importante consejero de la corte real, Saud al Qahtani.

Se trata de dos cercanos colaboradores del príncipe heredero, sobre el que había aumentado la presión por el caso Khashoggi en los últimos días.

“Despedir a Saud al Qahtani y Ahmad al Asiri significa ir lo más cerca posible de Mohamed bin Salmán”, explicó Kristian Ulrichsen, analista en la universidad de Rice, en Estados Unidos.

“Será interesante ver si estas medidas son suficientes. Si el goteo de detalles adicionales continúa, ya no habrá colchón para proteger” al príncipe heredero, consideró.

El rey Salmán ordenó además la creación de una comisión ministerial presidida por el príncipe heredero para reestructurar los servicios de inteligencia, informaron los medios oficiales.

Crisis internacional
El caso Khashoggi, del que no se tenían noticias desde que entró en el consulado saudí de Estambul el 2 de octubre, generó una crisis internacional marcada por las acusaciones de responsables turcos, que afirmaron bajo anonimato que el periodista había sido asesinado por un comando saudita enviado desde Riad.

El anuncio del SPA sobre la muerte del periodista en el consulado llegó poco después de una nueva conversación telefónica sobre el caso Khashoggi entre el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y el rey Salmán.

Los dos dirigentes “destacaron la importancia de seguir trabajando juntos”, según una fuente de la presidencia turca que pidió conservar el anonimato.

El reconocimiento de su muerte por Riad llegó horas después de que la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara a Arabia Saudita con sanciones.

Consecuencias “muy graves”
Washington reaccionó rápidamente al anuncio de Riad. “Estamos entristecidos al oír la confirmación de la muerte de Khashoggi, y ofrecemos nuestras más sentidas condolencias a su familia, su prometida y amigos”, declaró la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders.

A un reportero que le preguntó si consideraba “creíble” la versión de Riad, Trump respondió: “Sí, sí”. Para luego añadir: “Es pronto, no hemos terminado nuestra revisión ni nuestra investigación”.

Trump admitió el jueves por primera vez que Khashoggi estaba probablemente muerto, amenazando a Arabia Saudita con consecuencias “muy graves”.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, declaró por su parte estar “profundamente preocupado por la confirmación de la muerte” de Khashoggi.

Otros políticos estadounidenses se mostraron mucho más duros que la Casa Blanca tras al anuncio saudita.

El senador Lindsey Graham, un fiel aliado de Trump, cuestionó la credibilidad de Riad. “Decir que soy escéptico ante la nueva versión saudita sobre el señor Khashoggi es un eufemismo”, tuiteó el republicano.

Bob Corker, otro republicano, afirmó en un Twitter que no había que tomar al pie de la letra la última versión de los saudíes porque su relato de los hechos “cambia cada día”.

FUENTE: Con información de https://www.24matins.es ->> Ir
 

LO + Leído...