viernes, 2 de noviembre de 2018

(Panamá) Luz y sombra del Viejo Oeste

Hace más de cuatro años, el sector oeste de la ciudad de Panamá se convirtió en la décima provincia. Sin embargo, junto con los aires de autonomía heredó un arrastre de problemas y de proyectos pendientes.
Para conocer la realidad de Panamá Oeste conviene hablar primero con Tomás Velásquez Correa, alcalde de La Chorrera (cabecera), el macromunicipio que concentra las regionales estatales determinantes en el funcionamiento de los otros distritos (Arraiján, Capira, Chame y San Carlos).

Llegamos temprano al legendario Palacio Municipal Luis Emilio Veces de La Chorrera, ubicado en la Avenida de Las Américas. Había gente por todas partes. El edificio, que en un tiempo fue visto como el Taj Mahal de los gobiernos locales, se quedó pequeño para la demanda de servicios.

La Alcaldía lleva el nombre de Luis Emilio Veces Barría, chorrerano honorable, exrepresentante de corregimiento del entonces Partido Demócrata Cristiano (PDC) y acérrimo opositor de la dictadura militar. Murió en un accidente de tránsito en 1982.

Tomás Velásquez es un funcionario operativo: realiza llamadas, responde el celular, revisa y firma notas y dicta instrucciones a sus asistentes. Hasta reserva tiempo para hablar con La Estrella de Panamá. ‘Creo que en lo de la décima provincia se pusieron los bueyes detrás de la carreta', afirma el exrepresentante de corregimiento y hoy alcalde. Según él, ha faltado planificación, consulta y divulgación sobre la nueva división territorial.

Antes de seguir con Velásquez, presentamos datos elementales del tema.

CRECIMIENTO POBLACIONAL

La provincia de Panamá Oeste fue creada el 1 de enero de 2014. Limita al norte con la provincia de Colón; al oeste, con la provincia de Coclé; al este, con Panamá; y al sur, con el océano Pacífico.

Está formada por los siguientes distritos: Arraiján (170 kilómetros cuadrados, 220,779 habitantes -censo de 2010- y 8 corregimientos); La Chorrera (661.08 kilómetros cuadrados, 161,470 habitantes y 18 corregimientos); Capira (977 kilómetros cuadrados, 33,110 habitantes y 13 corregimientos); Chame (376 kilómetros cuadrados, 24,471 habitantes, 11 corregimientos) y San Carlos (337 kilómetros cuadrados, 18,920 habitantes y 9 corregimientos).

En los últimos ocho años se ha dado un vertiginoso crecimiento demográfico en la región, en especial en Arraiján y La Chorrera. Para tener una idea, en 1911 Arraiján solo tenía 698 habitantes, ahora supera los 200,000.

La provincia de Panamá (este) se queda ahora con seis distritos: Balboa, Chepo, Chimán, San Miguelito, Taboga y la ciudad capital.

UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA

Velásquez admite que políticamente la nueva provincia tiene muchas ventajas. Por ejemplo, ya la gente no tiene que ir a la ciudad de Panamá para hacer apelaciones en casos de tránsito, porque la Gobernación, a cargo de Temístocles Javier Herrera, se encarga de todo. Después de mucho esperar, la Gobernación está organizada.

El funcionario se refirió al histórico Hospital Nicolás Solano, nosocomio regional que clama por más presupuesto. En el pasado este ‘viejo fiel de la salud' jugó un papel muy importante en la cura de la tuberculosis y otras enfermedades.

Además es muy útil en la ruta Interamericana provincial, principalmente en la atención de heridos en accidentes de tránsito. ‘Este gobierno no cree en la salud preventiva, todo le cae al hospital', apuntó Velásquez.

Los municipios gozan de autonomía y cuentan con recursos de la descentralización para invertir en la construcción de aulas de clases, parques y proyectos comunitarios para el bienestar de la familia.

Entre Arraiján y La Chorrera hay más de 30 proyectos de vivienda que beneficiarán a más de mil familias. No obstante, es impostergable un plan de ordenamiento territorial para corregir el desorden urbano existente. ‘Tenemos más de 600 mil habitantes concentrados en Arraiján y La Chorrera. El gobierno no nos mira como tal. Este crecimiento trae necesidades, como seguridad, calles, agua potable, plantas de tratamiento, luz eléctrica, etc. Siento que se le está dando la espalda a la provincia', agregó.

Los programas de retiro voluntario han dejado al Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan) sin mano de obra calificada. El Ministerio de Obras Públicas (MOP) se ha quedado corto.

TAREAS PENDIENTES

Uno de los problemas más graves es la inseguridad ciudadana. Hace falta cuarteles y más policías. En La Chorrera, distrito con zonas rojas, existe un patrulla de policía para vigilar cuatro corregimientos: Amador, La Represa, Mendoza e Iturralde.

La Chorrera también lleva el peso del sistema penitenciario provincial. ‘La cárcel no debería estar aquí. Hay un hacinamiento permanente', destacó el alcalde.

El ‘Alcatraz chorrerano' es una triste celebridad. En vez de buenos programas de resocialización, lo que se ofrecen son maestrías del crimen. Como sucede en todo el país, Panamá Oeste no escapa al repunte de la delincuencia y la violencia intrafamiliar.

CRIMEN Y TRANQUE

Bélgica Rodríguez Prieto, ayudante en un puesto de verduras y frutas, contextualiza: ‘Los ladrones son los azotes de los centros comerciales, las paradas y las residencias. La provincia está llena de extraños…'.

El presidente Juan Carlos Varela se ha hecho eco de la situación, admitiendo que la criminalidad se les ha salido de las manos. ‘Hemos perdido la tendencia a la baja que teníamos; yo lo he reconocido públicamente, me toca recuperarla'.

Por otro lado, ‘Quime' Ramos, santeño residente en Sajalices, Capira, sostiene que los tranques vehiculares —de ida y vuelta a pueblos de Panamá Oeste— son ‘los más solidarios del país. Es una fila india de lata y llantas, de canto a canto'.

La esposa de Ramos, Clorinda, aprovecha el tranque para ilustrarse. Mientras Quime reniega y se arranca los pocos pelos de la cabeza, ella lee la novela ‘Los Miserables', de Víctor Hugo.

Las esperanzas de Panamá Oeste están puestas en los proyectos millonarios del ensanche de la carretera Panamá-Arraiján y de un futuro metro.

Y el alcalde Velásquez no afloja la guitarra. ‘Hay proyectos detenidos aquí: un mercado público, un mercado de abastos, la ciudad judicial, el ordenamiento de las calles, el transporte público y selectivo', enumera.

PUEBLO DE COMERCIO Y NO DE CULTURA

El educador Claudio Elías Navarrete considera que fue una buena idea lo de la nueva provincia. Reconoce que en los últimos años se han construido muchos malls , hoteles, clínicas, viviendas, hospitales, colegios y universidades.

No obstante, Panamá Oeste sigue los mismos patrones de consumo de la capital. ‘En Arraiján, cada 10 metros tenemos una plaza comercial y un sitio de venta de licor. Dígame, ¿dónde encuentra usted una buena biblioteca, una moderna librería, una obra de teatro, la presentación de un libro?'.

Según él, es cierto que los últimos gobiernos han apoyado el desarrollo de la región, pero la ayuda no va acorde con el crecimiento poblacional. ‘Por ejemplo, el Hospital Nicolás Solano sigue en franco abandono. Solo meten pacientes y más pacientes, y nadie mete plata', comentó.

El oeste es una región de muchos recursos naturales, caracterizada por la ganadería, agricultura (piña chorrerana), actividad pesquera y portuaria, y atractivos turísticos de playa y montaña que no han sido debidamente explotados.

Larabel González, jefa de Relaciones Públicas de la Autoridad de Turismo de Panamá, reveló que se trabaja en conjunto con el Ministerio de Desarrollo Agropecuario para certificar fincas agroturísticas. La región cuenta con un gran potencial en este rubro, más por su cercanía a la ciudad capital.

Hasta el momento hay seis fincas acreditadas: tres en La Chorrera, dos en Capira y una en Arraiján. Hay dos en proceso de acreditación, en Chame y San Carlos.

Para cerrar esta nota lo mejor es el buen humor. Preguntamos a Cristina, una capireña con siete meses de embarazo, si sabía que con la nueva provincia su hijo llevará cédula 13. Se encogió de hombros y respondió: ‘¡Ni Gustavito ni yo somos supersticiosos!'.

FUENTE: Hermes Sucre Serrano - http://laestrella.com.pa http://laestrella.com.pa
 

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