miércoles, 9 de enero de 2019

(España) BBVA pagó medio millón a Villarejo para frustrar el asalto de Sacyr y el PSOE al banco

El BBVA de Francisco González contrató los servicios del comisario Villarejo en 2004 para tratar de frustrar el asalto de Sacyr al banco e investigar a los principales promotores de esa operación: el entonces presidente de la constructora, Luis del Rivero; su accionista y consejero Juan Abelló, y el jefe de la Oficina Económica de José Luis Rodríguez Zapatero, Miguel Sebastián. El encargo, que se había mantenido hasta ahora en el más absoluto secreto, se desarrolló durante al menos tres meses. Concluyó cuando Del Rivero y el resto de implicados terminaron desistiendo de tomar el control del consejo del banco y forzar el relevo de González de la presidencia, tras no conseguir que el Banco de España respaldara expresamente la maniobra.

Según consta en los documentos a que ha tenido acceso El Confidencial en una investigación conjunta con 'Moncloa.com', el acuerdo de colaboración entre BBVA y el presunto cerebro de la operación Tándem quedó sellado en varios contratos y anexos. Los primeros tienen fecha del 2 de diciembre de 2004, solo unos días después de que el consejo de Sacyr autorizara a Del Rivero a tomar una participación significativa del banco, confirmando de ese modo las noticias que ya habían adelantado el interés del Ejecutivo socialista por infiltrarse en la segunda entidad de España y provocar la salida de su primer ejecutivo, aupado al cargo por el Gobierno de José María Aznar.

BBVA y Villarejo bautizaron sus investigaciones contra Sacyr y el gabinete del PSOE con el nombre de operación Trampa. Por esa labor, el banco se comprometió a pagar al comisario un mínimo de 360.000 euros más IVA (417.600 euros), más un pago adicional de otros 120.000 euros tras el éxito de la operación, según recogen los documentos confidenciales que negociaron ambas partes, aunque en contratos iniciales llegaron a barajar el abono de hasta 870.000 euros y contemplaron diferentes opciones para evitar que la transferencia alcanzara un importe escandoloso. Una de las posibilidades fue camuflar los trabajos de Villarejo mediante facturas falsas por servicios de ocio, estudios de mercado o conceptos similares. Otra de las opciones que contemplaron la entidad y el comisario fue que el pago se efectuara en el exterior, fuera del control de las autoridades españolas. ->>Vea más... 

FUENTE: Con información de JOSÉ MARÍA OLMO - https://www.elconfidencial.com
 

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