Las autoridades de Essex, en el Este inglés, obtuvieron una orden judicial del Alto Tribunal británico para sedar a la mujer a la fuerza y quitarle a su bebé, aún en su vientre, tras someterla a una operación de cesárea de la que no fue informada.
El municipio dijo que actuó "en el mejor interés" de la mujer porque habría sufrido una crisis mental, mientras estaba en Gran Bretaña en un viaje de trabajo.
La niña, que ahora tiene 15 meses, sigue bajo cuidados de los servicios sociales británicos, que se niegan a entregarla a su madre, incluso cuando la mujer alegó haberse recuperado por completo.
El caso se encuentra en medio de una batalla judicial internacional. Los abogados de la mujer calificaron la actuación de las autoridades británicas como "irracional" y "sin precedentes", mientras que los jueces sostienen que, incluso cuando los servicios sociales actuaron en el mejor interés, debieron haber consultado antes a los familiares y a sus homólogos italianos.
| FUENTE: AVN |





