domingo, 3 de mayo de 2020

(Colombia) El espionaje contra periodistas y políticos sacude al Ejército y pone en jaque al uribismo

Una trama de espionaje contra periodistas, corresponsales extranjeros, políticos y abogados de derechos humanos. Unidades del Ejército de Colombia realizaron, entre febrero y diciembre del año pasado, seguimiento a más de 130 personas con el apoyo logístico y económico de una agencia de inteligencia estadounidense, según denuncia uno de los militares implicados.
Los informes, publicados el viernes por la revista Semana, recogen los perfiles de profesionales que, por la naturaleza de su propio trabajo, suelen tener acceso a información confidencial. Esas carpetas contienen números de teléfono, “direcciones de residencia y trabajo, correos electrónicos, amigos, familiares, hijos, colegas, contactos, infracciones de tráfico y hasta lugares de votación”, detalla la publicación.

Los hombres bomba
Las actividades de espionaje, llevadas a cabo a través de distintas herramientas informáticas, coinciden con el período de jefatura del Ejército del general Nicacio Martínez Espinel, quien dejó el cargo a finales de diciembre por "motivos familiares”, informó entonces el presidente Iván Duque. Este mando militar fue señalado hace justo un año por una información de The New York TImes, que reveló el regreso de la fuerza terrestre a una práctica perversa que, la pasada década, dio pie a miles de ejecuciones extrajudiciales. Esto es, un sistema interno de beneficios e incentivos para mejorar resultados: el origen del escándalo de los mal llamados falsos positivos, asesinatos de civiles, en su mayoría campesinos, presentados después como guerrilleros caídos en combate.

El que en ese momento era corresponsal de The New York Times, Nicholas Casey, fue una de las primeras víctimas de esos seguimientos. El informe elaborado por los militares recoge posibles fuentes, fotos de sus contactos personales y profesionales y lo vincula con “zonas de influencias de FARC”. Tras él, fueron incluidos otros periodistas de Estados Unidos o corresponsales de medios de ese país. Entre ellos, Juan Forero, veterano reportero hoy jefe de la oficina de The Wall Street Journal. Su caso demuestra además el nulo rigor de estos seguimientos. Junto a sus datos, explica Semana, aparece una fotografía de su padre. También figuran en las carpetas John Otis, corresponsal para América Latina de la National Public Radio (NPR); Stephen Ferry, reconocido fotógrafo independiente, o la fotoperiodista Lindsay Addario, que realizó un reportaje sobre el Ejército de Liberación Nacional (ELN). Bajo la lupa de los militares también estuvieron los colombianos Daniel Coronell, presidente de noticias de Univisión, Yolanda Ruiz, de RCN Radio, María Alejandra Villamizar, analista de Noticias Caracol, Ginna Morelo, de El Tiempo, o Ignacio Gómez, de Noticias Uno. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de F. MANETTO - El País
 

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