lunes, 8 de julio de 2019

(Panamá) Reformas ¿para qué? (+Opinión)

Por: Miguel Antonio Bernal V. - Una vez más, los factores reales de poder optan por mantener vigente la constitución militarista de 1972. Una vez más, deciden hacerlo sin una verdadera participación ciudadana. Una vez más, le dan la espalda a los grandes progresos del constitucionalismo, para encerrarse en su idolatría al autoritarismo populista y la autocracia.

Sabido es, pero cabe recordarlo una y otra vez que: el Derecho Constitucional enseña que ‘reformar' la Constitución, significa alterar algo en su articulado sin cambiar su esencia o sustancia'. La constitución militarista vigente desde hace casi 47 años, ha sido reformada en cuatro ocasiones, pero sus reformas no han podido despojarla ni de sus orígenes autoritarios y cuartelarios, ni tampoco de su sustancia adversa a la participación ciudadana.

El denominado ‘buen gobierno' ha abrazado aceleradamente la propuesta de reformas de la -para nada representativa-, Concertación. Buscarán, una vez aprobadas en Concejo de Gabinete, llevarlas ante la Asamblea Nacional para que ‘sus' y los diputados se las aprueben en dos legislaturas, antes de ser llevadas a referéndum.

Las reformas, en su conjunto, no son para nada innovadoras, actualizadoras, explicativas o correctivas. Lo que si contienen es la expresión de quienes han secuestrado la democracia, de mantener un control absoluto de las estructuras estatales para imponer sus beneficios particulares, prebendas, privilegios. Es preciso reiterar que, es así como buscan reproducir ‘la oligocracia dominada por cleptómanos', que no tienen la menor disposición de ceder el control que mantienen sobre el poder político y que, lo que menos les interesa o importa, es el que podamos alcanzar un Estado Constitucional Democrático, el cual ‘se entiende y percibe a partir del poder constituyente del pueblo' .

Utilizarán, sin duda, toda la parafernalia propagandista y publicitaria, la manipulación mediática, las sinuosidades de los magistrados del Tribunal Electoral que les pondrán en bandeja de plata el referéndum. Aún así no lograrán convencer.

La Constitución requiere para su renacimiento, no puede ser pensada racionalmente sino es a partir de un proceso constituyente participativo que permita el pleno ejercicio del poder ciudadano: el poder constituyente.

El denominado ‘buen gobierno' ha abrazado aceleradamente la propuesta de reformas

CATEDRÁTICO EN LA UP

FUENTE: Artículo de Opinión - elsiglo.com.pa
 

LO + Leído...