domingo, 20 de octubre de 2019

(España) A prisión: el descuartizador de Valdemoro por asesinato y su exnovia por encubrimiento

Concepción Azuara López, la titular del juzgado de instrucción 4 de Valdemoro, entró en su despacho a las ocho de la mañana y no abandonó, ni para comer, la sede judicial hasta las nueve de la noche. Le había tocado un caso duro y muy doloroso. Leandro, un colombiano de 25 años, había asesinado a una joven de 18 años a la que había visto dos veces y luego descuartizó su cuerpo y lo repartió por contenedores. Había que llegar hasta el final del asunto y dar una respuesta a una familia desgarrada.

Se puso la toga y lo primero que hizo fue leer el minucioso atestado elaborado por la Policía Judicial de Valdemoro y por el grupo de Homicidios de la Guardia Civil de Tres Cantos. Después, se entrevistó con el jefe de la investigación para resolver algunas dudas y, finalmente, empezó a llamar a los testigos. En los calabozos esperaban los dos detenidos: Leandro, el asesino, y su exnovia, una española de 26 años, que colaboró con él las labores de limpieza de la escena del crimen y luego hizo una foto y decidió denunciarlo en el cuartel.

Por el despacho de su señoría pasaron vecinos que hablaron de los constantes problemas que daba Leandro, que vivía de okupa desde 2015; pero sobre todo del humo y del fuerte olor que percibieron el pasado martes y miércoles en sus casas y que nacía de la barbacoa del acusado. También tuvo que responder a las preguntas de su señoría Cristian, el hermano del presunto asesino; la madre y el padre de la víctima, que están separados; y la actual pareja de la madre.

Cuando hubo recabado todos los testimonios decidió interrogar a los detenidos. Leandro, tranquilo, se negó a declarar y su señoría lo envió a la cárcel de Valdemoro, prisión provisional comunicada y sin fianza. Su expareja sí decidió hablar y trató de justificar su comportamiento, la ayuda que le prestó para limpiar la escena del crimen. Convenció a la Fiscalía, que pidió que la dejasen en libertad con cargos, pero no al abogado particular contratado por la madre, quien solicitó su ingreso en prisión. Se demuestra una vez más la importancia de que las familias tengan su propio letrado porque, de no haber estado allí, la joven habría quedado libre. Sin embargo, la jueza Azuara decidió enviarla a prisión, concretamente a la de Alcalá Meco. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de NACHO ABAD - El Confidencial
 

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