jueves, 12 de diciembre de 2019

(España) El Govern rechaza que los presos del 'procés' puedan gozar ya de la semilibertad

Las Juntas de Tratamiento Penitenciario de las cárceles catalanas han anunciado su decisión de conceder el segundo grado, el ordinario, a los nueve reclusos que cumplen condena por sedición y malversación en Lledoners, Puig de les Basses y Mas d’Enric, cerrando así la puerta a una progresión directa al tercer grado, un régimen de semilibertad automática. La decisión sobre la clasificación en grado de los presos del 'procés' amenaza con quebrar las ya complejas relaciones de ERC y JxCAT. Desde la formación de Carles Puigdemont, la semilibertad se veía ajustada y posible.

La balanza ha caído en este caso del lado de Esquerra, responsable del Departamento de Justicia de la Generalitat, a través de la exsenadora Ester Capella. Fuentes del entorno de la formación indican que la consejera ha tratado de explicar, en las últimas semanas, a todo aquel que ha querido escucharla que no caben atajos que bordeen la legalidad en el cumplimiento de las penas impuestas, ya firmes. La más elevada recae precisamente en el líder de la formación, Oriol Junqueras. Amand Calderó, secretario de Medidas Penales, ha indicado en rueda de prensa que la decisión se ha tomado después de un intenso debate y sin unanimidad.

Los compañeros de gobierno de ERC en Cataluña no lo ven, sin embargo, igual. En este último tramo han aumentado la presión sobre sus socios, avisando de que el criterio de las Juntas no es vinculante y que la última palabra depende de la Secretaría de Medidas Penales, de nuevo bajo la batuta de Capella y, por tanto, de Esquerra. En un plazo de dos meses, la recomendación elevada debe ser respaldada o tumbada.

ERC ve la postura de JxCAT como una aventura que puede tener consecuencias nefastas a largo plazo, dadas las elevadas posibilidades de que la Fiscalía recurriera la progresión directa a la semilibertad y que los tribunales encargados de revisarla tumbaran la misma. Los de Puigdemont, sin embargo, lo ven como una oportunidad perdida. Desde esta segunda formación se defiende que la clasificación debería ser de tercer grado penitenciario dadas las circunstancias personales de los presos. Pese a ello, el tercer grado podría llegar en enero para algunos de los reclusos, que cumplen ese mes una cuarta parte de la condena, como ocurre con Jordi Sánchez y Jordi Cuixart. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de BEATRIZ PARERA - El Confidencial
 

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