viernes, 6 de diciembre de 2019

(España) El lodazal de Podemos: un cóctel de intrigas, clanes, despidos, acoso y corrupción

La guerra en Podemos ha bajado al fango. Dos de las personas clave para controlar internamente el funcionamiento del partido han reventado la paz en el peor momento para Iglesias. La responsable de Cumplimiento Normativo, Mónica Carmona, y el abogado del partido y responsable de Protección de Datos, José Manuel Calvente, han lanzado graves acusaciones sobre Podemos. Han denunciado que estaban investigando sueldos por encima de los estatutos, manipulación de primarias, adjudicaciones a dedo a afines, como la reforma de la sede de Podemos, y que por eso fueron despedidos. El partido asegura que todo responde a una venganza porque Calvente ha sido despedido por acoso sexual a una extrabajadora.

Calvente no es cualquiera en Podemos. Aunque no haya estado en primera línea política, sí lleva desde el inicio en la cocina del partido. Coordinador del equipo legal desde junio de 2014, cuando se profesionalizó el partido después de sacar cinco escaños en las europeas, Calvente ha defendido al partido en causas penales. Ha sido incluso el abogado de Iglesias en sus pleitos. "Si alguien sabe de estas cosas es él, siempre ha estado en la pomada", resume una fuente que conoce Podemos desde el principio.

Calvente es una persona de confianza de Gloria Elizo. La vicepresidenta tercera del Congreso, abogada de formación, ha ido perdiendo poder orgánico últimamente. Su pareja, anterior gerente, está ahora destinado en el grupo parlamentario en Bruselas. La entrada de Alberto Rodríguez como secretario de Organización fue desplazando a Elizo y su equipo. Significativamente, la carta de Carmona al Consejo Estatal de Podemos llegó un día después de que Elizo fuese nombrada vicepresidenta del Congreso a propuesta de Podemos. Allí ya es inamovible.

Elizo y Calvente han llevado el equipo jurídico que, por ejemplo, está de acusación en el caso Villarejo. Es en ese grupo donde se gesta esta crisis interna. Según Calvente, una de las abogadas fue apartada por Elizo por perjudicar la causa. Ahí, las versiones ya difieren radicalmente. Calvente afirma que en primavera puso una querella a esta trabajadora por injurias cuando esta empezó a decir que él la había apartado y acosado y está pendiente de una conciliación. El partido lo despidió el pasado lunes por burofax. Lo hizo con una carta de 19 páginas en la que incluye mensajes de él a ella y que justificarían un despido disciplinario por acoso sexual y laboral. Ni Elizo ni la abogada que lo denunció han querido hablar para este diario. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de RAFAEL MÉNDEZ - El Confidencial
 

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