martes, 25 de febrero de 2020

(España) El día en que un paparazzo hacía guardia para fotografiar a Rocío Carrasco detenida por la Guardia Civil (y quizá esposada)

Una hija, acompañada por su padre, denuncia a su madre por presuntos malos tratos en un cuartel de la Guardia Civil, pero finalmente es ella la que acaba condenada por dicho delito. No es un trabalenguas. Tampoco una fábula, embuste o patraña, ni siquiera una hipérbole. Es la historia real, nunca antes narrada, de Rocío Carrasco Mohedano (la madre) y Rocío Flores Carrasco (la hija).

Nos ponemos en contacto con un abogado especializado en defensa de menores para que nos describa el protocolo a seguir en estos casos. “Lo primero que abre la Guardia Civil es un atestado y a partir de ahí se da parte a un juzgado de instrucción y se abren de inmediato las diligencias de un proceso penal, en el que la progenitora se enfrenta, si se demuestra su culpabilidad, a una posible pena de cárcel”, nos comentan desde el despacho de penalistas Sanz Cabrejas. Dicho y hecho. Eso es exactamente lo que pasó en el caso que nos ocupa.

Auto del Juzgado de Instrucción n.º 1 de Alcobendas
“Las presentes actuaciones tienen su origen en el Atestado n.º 110/2012 instruido por la Guardia Civil de San Agustín de Guadalix [...] por un presunto delito de malos tratos en el ámbito familiar cometido por Rocío Carrasco Mohedano sobre su hija menor de edad, Rocío Flores Carrasco, denunciado inicialmente por la menor a través de su padre, Antonio David Flores Carrasco”.

Diligencias previas n.º 3698/2012 ->>Vea más...

FUENTE: Con información de NACHO GAY - El Confidencial
 

LO + Leído...