domingo, 9 de febrero de 2020

(Panamá) Cortizo y la presión económica

En momentos en que la seguridad del país está en un punto crítico, la calificadora internacional Fitch Ratings revisó la perspectiva de la calificación de riesgo de Panamá 'de estable a negativo'. El informe da cuenta de que Panamá registra un marcado deterioro en los déficits fiscales y un aumento significativo de la carga en la deuda del gobierno, relacionada con la acumulación de atrasos por parte de la administración anterior.

Si a esto se añade que el desempleo está en el 7,1%, la presión sobre el gobierno del presidente Laurentino Cortizo es fuerte. Entonces, ¿cuál es la salida?

La Estrella de Panamá conversó con Olmedo Miranda, exministro de Hacienda durante la gestión del expresidente Ernesto Pérez Balladares.

Para Miranda, el panorama es mucho menos prometedor. “Aún no hemos tocado fondo. La situación se deteriorará más. El maquillaje de las cuentas nacionales ha sido catastrófico y hasta perverso”, expresa.

Según el exministro, este escenario obedece al uso de cifras irreales para contratar proyectos sin los fondos requeridos, durante el gobierno de Juan Carlos Varela. Ejemplo de ello, el ensanche de la vía Panamá-Arraiján, que fue adjudicado hace varios meses pero no tiene el respaldo presupuestario por lo que su ejecución ha sido baja y hay un atraso tremendo para la entrega.

Otro ejemplo es el ensanche de la vía La Chorrera-San Carlos, también adjudicado hace 16 meses sin los fondos requeridos. Igualmente la extensión de la línea del Metro.

Miranda dice que Fitch reduce la calificación de riesgo a Panamá por estas causas y el desastroso manejo de las finanzas durante los dos últimos periodos.

Considera que esta decisión impactará minimizando la apetencia de la inversión extranjera en Panamá y encarecerá el costo de los fondos extranjeros para uso local.

El exfuncionario plantea que hay que considerar el impacto exógeno de las economías mundiales -que están en detrimento- y lo que sucede con el coronavirus, que indudablemente hará caer las exportaciones e importaciones chinas, con una consecuente disminución del tráfico logístico en el Canal.

Pero, ¿qué hacer? Y responde: “¡Austeridad en el gasto!”. Lo que se traduce en que solo se puede gastar lo que se genera.

“Si no hay ingresos y nuestra capacidad de endeudamiento se verá comprometida por la reducción de la calificación de riesgo, pues a apretarse el cinturón. Ello conlleva una priorización del gasto y por otro lado una política agresiva de atracción de inversión extranjera focalizada”, señala Miranda.

El ejemplo de la farmacéutica Glaxo marca un camino. Por decisión propia y sin apoyo estatal, la empresa ha invertido apostando a Panamá.

“Y créeme que no es por razones altruistas, sino porque es un buen negocio...”. En ese sentido, Miranda dice que hay que promover entre las otras 15 farmacéuticas del mundo, las ventajas que ellos han visto.

“Allí están las bodegas vacías de Zona Libre, con sus puertos y aeropuerto. A promover nuestras ventajas geográficas, pero con tiros focalizados. En consecuencia, una verdadera contención del gasto y una promoción de atracción focalizada de inversiones”, serán claves para recuperar la economía.

Frank De Lima fue ministro de Economía y Finanzas en el gobierno del expresidente Ricardo Martinelli.

De Lima cree fundamental arrancar de cuatro a cinco megaobras, como el cuarto puente, la línea 3 del Metro, el Hospital del Niño, entre otras, para reactivar la construcción y generar empleos.

El problema es ¿cómo lograrlo en un entorno fiscal complicado?, se pregunta.

Las APP (Asociaciones Público Privadas) son una herramienta para generar inversión sin afectar las finanzas públicas. Sin embargo, dice De Lima, se percibe lentitud por parte del gobierno para dar inicio a estas obras o ejecutar proyectos bajo la modalidad de las APP.

“El turismo es otro sector con gran potencial para generar empleos e inversión, sin embargo, también se ve lentitud en la promoción de Panamá como destino turístico. Además, las obras del centro de convenciones y la expansión del aeropuerto están atrasadas”, agrega el exministro.

Otro elemento importante es la necesidad de limpiar la imagen del país ante la mirada internacional en relación a las listas grises.

Debemos “mostrar la realidad de la banca panameña y su política de conocer al cliente. Obligar a los abogados a que entreguen la información de sus clientes cuando sea solicitada por la DGI (Dirección General de Ingresos) a requerimiento de otro gobierno. Esa es una gran queja que usan en los organismos supranacionales para castigar a Panamá”, añade De Lima.

Para el extitular de la cartera de Economía y Finanzas, también es saludable que Panamá incorpore las nuevas tendencias en los servicios financieros como criptomonedas, fintech, etc., para que el país esté a la vanguardia regional como un centro financiero.

El Panorama es incierto, pero no significa que con inteligencia no se logre salir del atolladero. Solo hay que mancomunar esfuerzos, dice el exministro Miranda, y “aún tenemos la oportunidad de levantarnos con menos heridas”. ¿Será posible?

FUENTE: Con información de Gerardo Berroa Loo - La Estrella de Panamá
 

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