martes, 23 de junio de 2020

(España) Los pecados ocultos de la carne: cómo el sector se convirtió en un foco global del coronavirus

“Somos todos negros en el matadero, no hay españoles dentro. Somos todos negros porque así nos pueden engañar, ¿entiendes?”. En enero de 2018, Jordi Évole retrataba en 'Salvados' las miserias de la industria cárnica en España. Uno tras otro, una docena de trabajadores de uno de los mayores mataderos del país hacían una radiografía brutal de sus condiciones de trabajo: mano de obra inmigrante para beneficiar 14.000 cerdos al día, en turnos de 10 horas, por 900 euros al mes. Muchos apenas chapurreaban el español.

En realidad, el reportaje ‘Stranger Pigs’ generó controversia por revelar las imágenes de unos cerdos en condiciones deplorables en una planta cárnica y el debate sobre si eran animales enfermos o para consumo humano. Mientras, los trabajadores, sin bajas médicas ni vacaciones, sin tiempo para comer o incluso para ir al baño, pasaron de puntillas en la agenda informativa nacional. "Se están aprovechando de una esclavitud, de gente que no entiende el idioma", denunciaba la sindicalista Montse Castañé en el programa de La Sexta.

Hoy, vistos en retrospectiva, estos testimonios explican a la perfección por qué los mataderos se han convertido en un poderoso foco de contagio global del coronavirus. En Estados Unidos, Alemania, Canadá, Brasil, Australia, Países Bajos, Inglaterra y Gales, Irlanda, Francia, España. Miles de contagios en centenares de clústeres que exponen otro oscuro patrón de una industria señalada por prácticas de maltrato animal y su polémico impacto ambiental. Es el llamado 'coste oculto de producción' que el sector y el consumidor todavía se niegan a reconocer en el precio de la carne, un negocio que mueve 1,4 billones de dólares al año, según cálculos de Barclays.

Sin duda, las condiciones físicas de los mataderos son determinantes para que prospere el coronavirus por varios factores. "Un ambiente frío, la humedad medioambiental es alta y unida al calor que desprenden los animales propicia la formación de neblina ambiental (que) favorece la transmisión", como apunta a El Confidencial Juan José Badiola, catedrático de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza.

Pero es la estructura socioeconómica de las grandes compañías del sector el factor determinante detrás de este fenómeno, que no es exlusivo de un país o de un continente. Así que los casos excepcionales como Dinamarca, un importante exportador porcino que apenas ha registrado infectados, permiten obtener una mejor perspectiva y sacar algunas conclusiones. “En Dinamarca, tenemos otra forma de trabajar”, explica Lars Hinrichsen, del Instituto de Investigación Cárnica de Dinamarca, en declaraciones a El Confidencial. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de E. ANDRÉS PRETEL - A. ALAMILLOS – El Confidencial
 

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