lunes, 29 de junio de 2020

(España) Mandar en Prisa: entre la soga de Monzón y la tibieza de Pallete

Se celebra una junta de accionistas clave para el futuro de Prisa. O tal vez no, pues el empate técnico entre los bloques enfrentados hace difícil la imposición absoluta de una de las tesis en liza. El conflicto está presente desde los tiempos de Juan Luis Cebrián como presidente; aunque, tras su salida, el primer grupo de medios recuperó cierta apariencia de normalidad.
Al tiempo que el Gobierno de coalición tomaba forma, las aguas accionariales volvieron a picarse. Y de nuevo de la mano de su accionista de referencia, Joseph Oughourlian —Amber Capital—, quien pese a tener el 29% del capital sigue estando en minoría en el consejo de administración, para menoscabo de sus intereses: ganar, o al menos recuperar, la inversión realizada en Prisa. Con vistas a esta junta, el inversor armenio ha tocado a todos los accionistas susceptibles de apoyar su negativa a la renovación de Monzón en el cargo. Tres cuartos de lo mismo hizo el presidente de Prisa para llevar a la junta la propuesta de renovación de los consejeros independientes —Sonia Dula y Javier de Jaime— y evitar la entrada de otros inspirados por el bando contrario.
En esta partida, algunos de los peones se movieron a principios de año. Y no siempre de la mano de los primeros espadas. Algunas actuaciones han corrido a cargo de accionistas con apariencia de neutralidad, como es el caso de Telefónica, que sondeó a posibles candidatos para entrar en Prisa, como fue el caso de José Miguel Contreras, con el mandato de pacificar el consejo. Joseph vive de la agitación, como bien ha demostrado hace solo unos días en el seno del gigante galo Lagardere, donde ha intentado también remover a la cúpula. Y aunque sus intereses son financieros, no políticos, se ha dado cuenta de que parte del valor del grupo, por el negocio de medios, es su capacidad de influencia, más fácil de monetizar si no es a la contra del Gobierno. En ese contexto, su llegada a los predios de Pedro Sánchez nace como fruto de la necesidad, no del compromiso partidista. Sin embargo, quien envuelve esa combinación para convertirlo en una jugada ganadora para todos sería el jefe de Gabinete, Iván Redondo, encargado de trasladar a los accionistas más porosos de Prisa la conveniencia de un cambio en los equilibrios de poder. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de Carlos Hernanz - El Confidencial
 

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