martes, 28 de julio de 2020

(Colombia) El Desplome (+Opinión)

Por: Daniel Coronell - No le pudo haber ido peor. El interrogatorio de la Fiscalía a Diego Cadena desnudó no solo los presuntos delitos que ha cometido, las contradicciones entre sus diferentes declaraciones y la negligencia de sus actuaciones; sino que también puso en evidencia su ignorancia oceánica en materia de derecho. Diego Cadena es abogado –así lo acredita su tarjeta profesional– pero su vida laboral ha sido más la de un fixer, un arreglador de entuertos de narcos para evitar ir a juicio, un visitador de cárceles para sacar cartas de sus distinguidos huéspedes y un recolector de testimonios de bandidos para favorecer a sus clientes.

Cadena, el abogado del expresidente Álvaro Uribe para este tipo de vueltas, no resistió la simple presión del cuestionario. Cuando el fiscal del caso le preguntó si había verificado las aseveraciones de Carlos Enrique Vélez, uno de sus testigos, antes de presentarlas a la Corte Suprema de Justicia, tuvo que reconocer que no. Solo se vino a preocupar por revisar la credibilidad del testigo cuando, supuestamente, empezó a extorsionarlos a él y a su socio Juan José Salazar.

Carlos Enrique Vélez es un paramilitar preso, traído por Cadena al proceso del expresidente Uribe. El reo terminó confesando que le habían pagado para declarar contra el senador Iván Cepeda.

Diego Cadena asegura que los pagos efectuados por su oficina a varios testigos, entre ellos Carlos Enrique Vélez, fueron viáticos y ayuda humanitaria: “Me conmovió”, “me nació hacerlo”, aseguró teatralmente en la diligencia.

Los pagos exceden por mucho los siete millones de los que hasta ahora se ha hablado, y la Fiscalía tiene pruebas de eso.

Hasta María Helena Vélez, la hermana del paramilitar que recibió parte de la plata, citada hoy por El Espectador, se sorprendió por la frecuencia y generosidad de los giros. En su declaración ante las autoridades reveló que le comentó a su hermano encarcelado: “Ve, de esto tan bueno no dan tanto. ¿Cómo así que el abogado le va a pagar a usted, en vez de usted pagarle al abogado?”.

Diego Cadena no pudo explicar por qué, si los pagos supuestamente eran legítimos, no están respaldados por recibos firmados por el paramilitar preso:

–Claro, la distancia y falta de coordinación –justificó Cadena –, honestamente reconozco ese error porque la persona a la que se le giraba estaba en Palmira.

–¿Y usted no tiene oficina en el Valle? –preguntó el fiscal.

–Sí señor, en Cali.

–¿Y Palmira a cuánto está de ahí? –cuestiona inteligentemente el fiscal..

–A 25 minutos –admite Cadena, asistiendo al desplome de otro de sus argumentos.

Diego Cadena ha sostenido hasta ahora que su cliente, el senador Álvaro Uribe, no sabía acerca de esos pagos: “Hubo un error de no haberle informado al presidente pero no lo consideré importante”. ->>Vea más...

FUENTE: Artículo de Opinión - losdanieles.digital
 

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