lunes, 19 de abril de 2021

Científicos hallan nuevas evidencias de la transmisión del coronavirus a través del aire

Aestas alturas de la pandemia, ¿todavía nos preguntamos cómo se transmite el covid? Aunque al principio nos hablasen de las gotas de saliva que exhalan los enfermos al toser y al estornudar o del peligro de tocar el botón del ascensor, desde el pasado verano la mayoría de los expertos tiene claro que la clave está en los aerosoles: gotas tan diminutas que quedan flotando en el aire, como si fuera humo. De ahí viene la preocupación por los espacios interiores y la necesidad de ventilar.

Sin embargo, parece que el debate científico aún está vivo y que se ha convertido en una auténtica batalla entre quienes destacan la importancia de esta transmisión aérea y quienes la siguen desdeñando. Entender esta cuestión es esencial, porque de ella dependen las medidas que tomamos, como abrir y cerrar bares y restaurantes. Quienes llevan meses aportando evidencias no comprenden por qué el mensaje de las autoridades sanitarias no es más claro y contundente.

La revista 'The Lancet' vuelve a analizar el problema en un artículo que firma un grupo internacional de especialistas, entre los que se encuentra el físico español José Luis Jiménez, de la Universidad de Colorado en Boulder (EEUU), quienes llegan a la conclusión de que el covid se transmite predominantemente a través del aire. El análisis de numerosas publicaciones científicas relacionadas con este problema, liderado por la Universidad de Oxford, da paso a 10 ideas que resumen los conocimientos acumulados hasta ahora.

Eventos de supercontagio

Una de ellas es que los eventos de supercontagio (en los que una sola persona infecta a decenas en recintos cerrados), solo se pueden explicar por los aerosoles. Los autores también citan trabajos que demuestran la transmisión entre personas que nunca estuvieron cara a cara pero compartieron espacios cercanos, por ejemplo, en hoteles. Además, los estudios muestran que las tasas de transmisión del SARS-CoV-2 son mucho más altas en interiores que en exteriores, pero que se reducen en gran medida cuanto el interior está ventilado. La 'transmisión silenciosa' (asintomática o presintomática) sería otra prueba de esta forma de contagio, así como el hecho de que se han documentado infecciones en personas que contaban con equipos de protección frente a las gotas, pero no frente a los aerosoles.

“La evidencia que respalda la transmisión aérea es abrumadora”, afirma Jiménez en una nota de prensa. En su opinión, es urgente que la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras agencias de salud pública “adapten su descripción de transmisión a la evidencia científica para que el enfoque de la mitigación se ponga en reducir la transmisión aérea”.

Por el contrario, el equipo encontró poca o ninguna evidencia de que el virus se propague fácilmente a través de gotas grandes, que caen rápidamente por el aire y contaminan las superficies, aunque al principio fuera el paradigma más aceptado. En cambio, destacan que los estudios no han podido refutar la idea de la transmisión aérea. “En el fondo, gran parte de la discusión se centraba en la duda de si los virus que hay en los aerosoles serían contagiosos o no”, comenta en declaraciones a Teknautas Salvador Peiró, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica (Fisabio) de la Comunidad Valenciana, que no ha participado en esta publicación.

Viable en el aire durante horas

Por eso, el artículo de 'The Lancet' dedica gran parte de su contenido a resolver este tema. Al parecer, el propio método de recogida de los aerosoles acababa con el SARS-CoV-2, de manera que los investigadores eran incapaces de conseguir su reproducción posterior en cultivos celulares, llegando a la falsa conclusión de que los virus presentes en los aerosoles no contagiaban. Sin embargo, “cuando lo han hecho bien, estos virus sí crecían”. Los autores hacen referencia a un estudio reciente financiado por la OMS, pero no revisado por pares, en el que, precisamente, se alude a la falta de pruebas de la transmisión aérea por culpa de ese problema y consideran que su difusión es preocupante debido a las implicaciones que tiene para la salud pública.  ->>Vea más...

FUENTE: Con información de José Pichel - El Confidencial
 

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