martes, 23 de noviembre de 2021

(Colombia) Suspendida (+Opinión)

Por: Ana Bejarano Ricaurte -
“Saquen sus rosarios de nuestros ovarios” es un eslogan feminista originado en los años 70, que desde entonces se esparció como pólvora en protestas de mujeres en toda Iberoamérica. 

Yo vine a conocerlo en las marchas feministas de 2006, cuando la Corte Constitucional dio el primer paso para reconocer los derechos sexuales y reproductivos de las colombianas, al admitir las tres causales en las que se permitiría el aborto. En ese entonces, marché junto a mi amiga y colega Paula Vargas —ahora una consagrada feminista y defensora de derechos humanos—, quien llevaba un cartel que rezaba así.

La frase me cautivó y salí el día siguiente a estampar una camiseta con la contundente declaración, todo un martillazo destinado a marcar territorios con las doctrinas religiosas. Desde aquellos días he vuelto a usarla cuando las proclamas feministas se hacen indispensables en el debate público. Así lo hice el 14 de noviembre en el programa en vivo de Los Danieles. Comentó Daniel Samper Ospina: “La camiseta de Ana Bejarano tiene una leyenda pero no se alcanza a leer bien; quiero saber qué es lo que dice”. Y quién gritó miedo. 

A los pocos minutos recibí de Twitter una notificación en la que me pedía verificar mi identidad con el celular para entrar a la cuenta, acción que no había solicitado. Supuestamente recibiría un mensaje de texto en mi teléfono, pero nunca llegó. Y, tras varios intentos de obtener ese código, la cuenta fue suspendida. Según representantes del pájaro azul, al parecer hubo actividad maliciosa en la cuenta, “o por spam o porque intentaron entrar”, pero alegaron que era imposible saberlo. En conclusión: unos usuarios estaban muy ofendidos conmigo y la plataforma no sabe cómo reaccionar. 

Puedo decir a los ofendidos que frases como “saquen sus rosarios de nuestros ovarios” buscan reconocer que el tratamiento de los derechos de las mujeres por parte del Estado ha sido históricamente determinado por dogmas religiosos. La creencia de que la vida empieza desde la concepción es, por supuesto, de origen católico. Los diversos mecanismos en los que el catolicismo ha ejercido control sobre las familias y las mujeres se han reproducido en la ley. La Iglesia confía la estabilidad de la fe en la vigilancia sobre sus practicantes.  Esto no es una opinión, sino un hecho históricamente estudiado y verificado. 

Lo bueno es que estos creyentes pueden elegir la opción de jamás practicarse un aborto, porque va en contra de sus creencias. Coherente y respetable. Lo que no pueden pretender es que sus credos, profundamente personales, se impongan por fuerza al resto de la comunidad. Claro que hay excepciones, como las Católicas por el Derecho a Decidir, pero en este debate es más usual ver creyentes que quieren atragantar a los demás con el escapulario. Solo pedimos que cada quien decida en qué quiere creer y que esas creencias no sean ley. Nadie se está burlando del rosario, aunque no sé si eso esta prohibido. ->>Vea más...
 
FUENTE: Con información de Ana Bejarano Ricaurte - Los Danieles
 

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