martes, 9 de enero de 2018

Estos son los tres sistemas rusos de artillería más poderosos

Con el fin de mantener esta ventaja en los campos de batalla del futuro, a principios de septiembre el Ministerio de Defensa de Rusia encargó el primer lote de nuevos Koalítsiya SV 152 mm autopropulsados.

Koalítsiya SV 152
Se supone que esta arma sustituye al obús 2S19 Msta-S, que está en servicio desde 1989.

Prácticamente, el nuevo sistema se construye alrededor de los 152 mm de barril rayado de este calibre 52. En la parte superior de la misma se encuentra un freno de boca que reduce el enorme retroceso de cada disparo, que se puede hacer desde cualquier ángulo del cañón de puntería vertical.

Lo más importante: puede producir hasta 16 rondas de disparos por minuto, que es el doble de lo que un tanque moderno puede hacer durante una batalla.

El arma principal del Koalítsiya SV es un proyectil explosivo de 152 mm de longitud, pero también puede cargarse con proyectiles Krasnopol, normalmente guiados por láser, aunque también pueden funcionar por satélite.

Las primeras máquinas se unirán a las filas del Ejército ruso en 2020.

2S7 Pión
Durante la guerra fría, tanto Moscú como Washington trabajaron en el desarrollo de sistemas de artillería que podrían lanzar proyectiles nucleares tácticos en los campos de batalla.

El 2S7 Pión puede transportar hasta cuatro proyectiles de 203 mm (que es bastante, comparado con cualquier otro sistema de artillería) y puede eliminar objetivos en un rango de 37,5 km.

"Después de las primeras pruebas nucleares exitosas, los científicos comenzaron a trabajar en la aplicación de estas tecnologías en todos los sistemas de armas posibles, incluso en minas terrestres y depósitos de tanques. Sin embargo, las pruebas demostraron que no eran efectivos como proyectiles nucleares, ya que las nubes radiactivas se extendían por los campos de batalla a lo largo de kilómetros y afectaban a todo lo que se encontraba en su camino", confesó a RBTH Alexéi Ramm, analista militar del diario Izvestia.

Como esos ensayos demostraron la infectividad de las armas nucleares tácticas, el sistema de artillería Pion recibió proyectiles convencionales de 203 mm en lugar de destrucción masiva.

De todos modos, estas cabezas de combate hicieron de Pión uno de los sistemas de artillería más poderosos de finales del siglo XX.

Una característica interesante del complejo es que está dotado de una alarma para los operarios de la pieza, ya que cada disparo del arma es tan poderoso que puede incapacitar a un soldado o miembro de la tripulación no preparado para la onda expansiva.

2S5 Giatsint-S
Otra innovación de la era soviética que fue creada también para poder disparar proyectiles armados nucleares.

A diferencia del Pion, este sistema emplea proyectiles de 152 mm que pueden alcanzar objetivo a una distancia de 28 kilómetros. Además de que lleva hasta 30 vainas de alto explosivo, también puede utilizar proyectiles de calor, racimo y humo.

La tasa de disparos de esta bestia metálica es de hasta seis rondas por minuto y la máquina de lanzamiento siempre va equipada de munición portadora con proyectiles adicionales.

Además de armas pesadas, Giatsint tiene una ametralladora de 7,62 mm instalada en su torreta. Junto a esto, cada batería está equipada con cinco rifles de asalto AK y un RPG, para afrontar un contacto de fuego directo con un tanque enemigo. En el caso de un ataque aéreo, la tripulación también utiliza el sistema de misiles antiaéreos portátil Strelá.

Elaborado por Ígor Rozin para Russia Beyond The Headlines.





FUENTE: Con información de Actualidad RT - (PULSE AQUÍ)