miércoles, 16 de mayo de 2018

(EE.UU.) Tom Wolfe: falleció el padre del nuevo periodismo a los 88 años de edad

Tom Wolfe, ensayista, periodista y autor de célebres novelas como La hoguera de las vanidades y La prueba ácida del Kool-Aid eléctrico, murió el pasado lunes en un centro hospitalario del distrito neoyorquino de Manhattan a la edad de 88 años tras haber sido internado por una infección aún no identificada.
La muerte de uno de los precursores más emblemáticos de la corriente del nuevo periodismo fue revelada este martes por su agente personal Lynn Nesbit. Wolfe pertenecía a una vanguardia de escritores – entre los que figuran Truman Capote y Hunter S. Thompson – que tendían a introducirse a sí mismos como personajes en sus propias obras de no ficción; desde los 60, innovó el ámbito periodístico al implementar técnicas y recursos literarios en sus artículos noticiosos, concibiendo un novedoso paradigma de redacción.

Trabajos como El bebé aerodinámico de color caramelo, una colección de ensayos publicada en 1965, y La cosa correcta, un testimonio divulgado en 1979 de los pilotos que se convertirían en los primeros astronautas de Estados Unidos, lo consolidaron como el rostro de un intrigante estilo de reportaje que podría ser leído por placer.

“Él era un increíble escritor, no podías imitarlo. Cuando las personas intentaban hacerlo, resultaba desastroso. Debieron haber buscado empleo en una carnicería“, rememoró el insigne periodista Gay Talese, que también fue un pionero en la antes mencionada variante del periodismo.

Su uso jubiloso de signos de puntuación y cursivas, junto con entretenidos apartes y neologismos que a menudo se cimentaban en el léxico del inglés permitieron que Wolfe destacara entre tantos periodistas. Persiguiendo coloridas historias de excesos e interminables búsquedas de estatus social con una energía implacable, promovió lo que llamaba reporterismo de saturación, lo cual implicaba observar y sombrear a un objetivo por un prolongado intervalo.

“Nada alimenta la imaginación más que los hechos. Como dice el famoso lema: no puedes inventar estas cosas“, afirmó el finado Wolfe en una entrevista concedida en el año 1999.

Su icónica forma de vestir con sastres era casi tan famosa como su escritura: siempre lucía un traje blanco de tres piezas, un aspecto que bautizó con el nombre de neopretencioso. El atuendo, que se asemejaba al de un caballero sureño, lo hacía parecer ante el público como un “un hombre de Marte, el hombre que no sabía nada y estaba ansioso por saberlo“.

FUENTE: Andrés Hernández - http://www.caraotadigital.net - (PULSE AQUÍ)
 

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