miércoles, 16 de enero de 2019

(España) BBVA y Villarejo pactaron "desestabilizar" a Sebastián con un supuesto "amante cubano"

El BBVA de Francisco González ordenó al comisario Villarejo que investigara la vida privada de Miguel Sebastián y otros altos dirigentes del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para tratar de volar por los aires la operación de asalto al banco que lanzaron el PSOE y la constructora Sacyr a finales de 2004. Informes elaborados por el agente encubierto revelan que en la llamada operación Trampa, financiada por la segunda entidad de España con al menos 517.600 euros, el agente encubierto indagó en supuestas relaciones sentimentales del entonces jefe de la Oficina Económica de Moncloa y también rastreó o fabricó conversaciones en las que se realizaban comentarios sobre cuestiones íntimas del ministro de Asuntos Exteriores en aquella etapa, Miguel Ángel Moratinos.

El propio Villarejo reconoce en la documentación —a la que ha tenido acceso El Confidencial en una investigación conjunta con 'Moncloa.com'— que la recopilación de esta información de carácter personal formaba parte de la búsqueda de “aspectos negativos” que le había encargado BBVA sobre los principales implicados en la maniobra de Sacyr para entrar en el consejo de la entidad y desplazar de la presidencia a Francisco González. El propio jefe de Seguridad Corporativa de BBVA, Julio Corrochano, habría pedido a Villarejo que pusiera en marcha más “acciones agresivas” y “desestabilizadoras” para provocar que descarrilaran las maniobras del llamado Grupo Hostil (Luis del Rivero, Juan Abelló, Carlos Arenillas, José Pérez, Pedro Solbes, Fernando Martín y Miguel Sebastián, fundamentalmente) para tomar el control de la entidad, como demuestra una grabacion realizada por el comisario y desvelada ya por El Confidencial.

"Un cubano llamado Iván que trabaja en Chueca"
Según consta en varios de los informes de la operación Trampa, Villarejo informó al BBVA de que Sebastián, que nunca ha ocultado su condición de homosexual, habría tenido contacto “con un cubano llamado Iván que trabaja en un pub de la plaza de Chueca”. El comisario aseguró que esa relación se habría producido al margen de otra más estable. Lo que Villarejo hizo fue suplantar la identidad del supuesto Iván para enviarle “textos de contenido sexual” tanto a Sebastián como a su pareja en ese momento. Para generar aún más tensión, Villarejo anunció a BBVA que en los siguientes días el supuesto Iván remitiría nuevos mensajes a Sebastián amenazándole “con salir a contar a un programa de telebasura la problemática que supone 'haberse enamorado de un hombre importante' que ahora, y debido a ello, se esconde y se avergüenza de su amante”. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de JOSÉ MARÍA OLMO - https://www.elconfidencial.com
 

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