jueves, 11 de julio de 2019

(España) De la ternura al salvajismo: ¿no ven los de Parchís que vivían en Sodoma y Gomorra?

"Tú elige entre cantar o estar en tu casa haciendo los deberes y estudiando. A ver, ¿qué prefieres?". Confieso que se me quedó cierto regusto agridulce al finalizar el documental que repasa la historia de Parchís, el grupo infantil que rompió todo tipo de moldes y que hoy los 'babyboomers', como la que suscribe, recordamos con cierta nostalgia.

En una hora y 45 minutos, Daniel Arasanz fulmina de un plumazo la morriña que nos pudiera quedar. Si para los que éramos niños y preadolescentes a finales de la década de los setenta la historia de Parchís nos evoca la edad de la inocencia, para los componentes del grupo fue una explotación infantil, una anarquía y una vida disoluta sin límites, en la que unos cuantos manejaron la gallina de los huevos de oro hasta que, como en el cuento, la mataron por avaricia.

'A priori', el documental de Netflix arranca como un golpe de efecto a la nostalgia. Me las prometía felices sentada en mi 'chaise longe' con una buena copa de Ribera (ya no tenemos edad de palomitas) y a medida que avanza la historia, mientras se despertaban los tiernos recuerdos de mi preadolescencia, me invadían la rabia, la impotencia y la indignación. Pero ¡si aquello fue lo más parecido a Sodoma y Gomorra!

El golpe de efecto de David Arasanz es entrecruzar imágenes de archivo con las declaraciones de Tino, Yolanda, Gemma, David, Óscar y Frank, los protagonistas de esta historia que se me antoja truculenta, aunque ellos la vivieran como un auténtico privilegio. Ni el óxido del tiempo ni la madurez les otorgan cierta reflexión. Se quedan con el privilegio y la oportunidad que tuvieron de vivir unos años siendo los niños y las niñas más queridos en España y Latinoamérica. No recapacitan, no ven que trabajaron a destajo, que los explotaron y que les robaron la infancia. Por no hablar de los momentos en que los mánager insinúan que tenían que tener a las niñas muy vigiladas porque estaban "en el punto de mira de cierto empresario" o que Tino se convirtió en el oscuro objeto de deseo y que siendo el líder del grupo por su cama pasaron, antes de tiempo, todo tipo de mujeres, de todas las edades. Todo, se justifica todo. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de MILAGROS MARTÍN-LUNAS - El Confidencial
 

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