domingo, 8 de septiembre de 2019

Inventos fracasados que tuvieron un éxito extraordinario

Una tetera de chocolate. Un cenicero en una motocicleta. Un secador de pelo que funciona bajo el agua.
Hay inventos que no tienen futuro.
Es difícil encontrar buenas ideas. Y encima, a veces, así sean brillantes, no tienen el éxito asegurado, como confirma la experiencia de Douglas Engelbart.
Quizás nunca has oído hablar de él. O el nombre te suena pero no puedes recordar por qué. Y ésta es la razón.

En 1960, en el Instituto de Investigación de Stanford en Estados Unidos, un estudiante de ingeniería eléctrica -Engelbart- notó que la forma en la que la gente estaba interactuando con las nuevas computadoras era ineficaz.

Engelbart pensó que se podía idear una mejor manera de hacerlo que con la existente combinación de voluminosos teclados y burdas palancas de mando.

Su solución fue un artilugio que llamó the bug o “el bicho”, que tenía dos ruedas perpendiculares y controlaba a distancia un indicador que aparecía en pantalla.

Era una idea brillante.

En 1966, la NASA puso a prueba el invento de Engelbart y lo calificó como una de las piezas de tecnología más eficientes que tenían.

Dos años más tarde, junto con su colega inventor Bill English, Engelbart exhibió algo llamado “el ratón” a un grupo de mil personas que se reunió en San Francisco en lo que se llegó a conocer en el círculo de la industria como “La madre de todas las demos”.

Engelbart y English tenían el triunfo asegurado con su novedad. Su ratón era el próximo gran exitazo… solo que no fue.

Cinco años más tarde, Engelbart perdió su financiación y varios miembros clave de su equipo, incluyendo a Bill English, se fueron de Stanford a trabajar para Xerox. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de BBC Mundo - laopinion.com
 

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