jueves, 12 de septiembre de 2019

(Australia) Se fractura el pulgar y se lo reemplazan con un dedo del pie por un error grave en la cirugía

Britney Thomas, una jugadora de críquet australiana, se fracturó el pulgar durante un juego el año pasado. Los especialistas le aseguraron que tendría que someterse a una cirugía simple y breve y que se recuperaría pronto. Sin embargo, a consecuencia de un error médico la adolescente acabó perdiendo el dedo y vio truncada la oportunidad de convertirse en una atleta profesional.

El caso fue a dado a conocer por ABC News como parte de un documental estrenado esta semana sobre la problemática en los hospitales regionales de Australia, en donde los malos tratamientos han ocasionado graves lesiones, discapacidades e incluso la muerte de pacientes.

Thomas, de 17 años, fue operada del pulgar izquierdo en abril de 2018 en el Hospital Regional de Latrobe, en el estado de Victoria. La intervención, considerada de rutina, fue un éxito, pero seis días después un dolor insoportable bajo el yeso obligó a la joven a visitar un doctor.

El traumatólogo que la atendió descubrió que el dedo estaba hinchado y de color púrpura oscuro. La razón: los médicos que la operaron habían olvidado retirar un torniquete elástico usado durante la cirugía. Tal descuido había provocado la interrupción del flujo sanguíneo y, en consecuencia, una seria necrosis en la zona.

Odisea médica
Desde ese momento, los galenos intentaron salvar el pulgar de Britney a toda costa. Primero le colocaron sanguijuelas buscando mantener la circulación de la sangre, luego cosieron el pulgar a la ingle de la adolescente con la esperanza de reactivar la función de los nervios y las arterias del dedo. Sin embargo, todos los esfuerzos resultaron inútiles.

Finalmente, un cirujano decidió amputar el segmento afectado y reemplazarlo con el dedo gordo del pie de la propia paciente. De manera consecuente, le crearon un hueso nuevo a partir de un trozo de cadera para sustituir el apéndice inferior.

El grave descuido médico dejó a Britney con una seria limitación en la mano izquierda y un significativo defecto estético en el pie. Además, las constantes visitas al médico la obligaron a perder muchas clases y decidió abandonar la escuela.

Error "devastador"
El hospital involucrado abrió una investigación mediante la cual se descubrió que el personal partícipe de la cirugía había registrado por escrito la retirada del torniquete elástico cuando en realidad no sucedió. Al respecto, el director de la institución, Peter Craighead, se disculpó por el negligente acto, el cual calificó de "devastador".

"Pensamos que teníamos procedimientos y políticas sólidas para garantizar un entorno muy seguro. Cometieron un error (…) Lo que le pasó a Britney no volverá a suceder", aseveró Craighead.

Britney ha retomado nuevamente sus prácticas de críquet, pero la imposibilidad de volver a doblar el pulgar le hace muy difícil agarrar el bate usado en este deporte. "Estoy destrozada, porque jugar al críquet es lo único que quiero hacer", confiesa.

FUENTE: Con información de Actualidad RT
 

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