martes, 17 de septiembre de 2019

(España) Por qué Mutua y Mapfre compiten por ser tus 'banqueros' y el nuevo Paramés de Bestinver

Nunca jamás se repitió una historia de éxito como la de AB Asesores. Ocho magníficos vendieron en 1999 la primera firma de asesoramiento financiero española, engordada al calor del nuevo capitalismo popular, al gigante internacional Morgan Stanley por 50.000 millones de las antiguas pesetas. Veinte años después, muchos de ellos siguen protagonizando el pequeño mundillo de la gestión. Eran suficientemente ricos para tener una vida cómoda, pero demasiado jóvenes y ambiciosos como para colgar las botas. Siguen marcando el paso y, por lo que llevamos de año, liando otra gorda.

Asentado en la presidencia de Mutua Madrileña, Ignacio Garralda dejó el sector con el paso cambiado al anunciar la compra (50%) del negocio de banca privada de Alantra a su compadre Santiago Eguidazu, ambos antiguos 'abeasesores'. Fue solo el primero. Luego han seguido compras totales o parciales de gestoras de nicho como EDM o Cygnus. Todo para desarrollar el negocio de asesoramiento y gestión de fondos, donde su marca Mutuactivos tiene difícil seguir creciendo bajo el modelo de pequeño ahorrador en competencia directa con la banca. Toca ampliar la base del negocio.

Los tres disparos de Mutua, ejecutados por Javier Mira, director general de la aseguradora desde hace unos años, pero con todo su pasado profesional en el mundo de la gestión de activos, han sacudido el avispero del sector. Algunos ya venían moviendo ficha, como Santa Lucía, para ampliar el equipo de su gestora. Apuestan por ir más despacio con el desarrollo interno. Otros, como Catalana Occidente, siguen sin hacer ruido. Sin embargo, el movimiento del gigante Mapfre comprando el 10% de Abante Asesores (y opción por otro 10%) ha sido el que ha hecho más ruido.

La firma fundada por Santiago Satrústegui, otro de los magníficos de AB Asesores, llevaba meses en los mentideros financieros por su disposición a dejarse querer. Al final, la operación con Mapfre es casi un compromiso de noviazgo donde ambas partes se han vinculado para trabajar juntas, porque ni el importe ni el porcentaje son relevantes para ambos, aunque en el caso de Abante le permite contar con una inyección de recursos para seguir creciendo sin exigir más al bolsillo de sus socios. Mientras, la aseguradora roja ocupa un espacio e intenta no perder comba en el nuevo escenario. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de CARLOS HERNANZ - El Confidencial
 

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