miércoles, 2 de octubre de 2019

(España) Brókeres y paraísos fiscales: lo que esconde la 'economía colaborativa' de la reventa

Dos horas. Eso fue lo que duraron las entradas de Rosalía para sus conciertos en Madrid y Barcelona hace unos días. La consternación fue instantánea para muchos fans que esperaban al otro lado de la pantalla, tarjeta en mano, con hacerse con uno de los codiciados tickets, sobre todo cuando prácticamente a la vez esas entradas aparecían en los portales de reventa al doble o triple de precio.


Pero el de Rosalía no es el primer caso, ni será el último. Empieza a ser rutina que las entradas para un gran espectáculo desaparezcan de los canales oficiales en pocas horas para reaparecer mágicamente en webs de reventa. Ha pasado recientemente con Leiva, La Polla Records o U2.

Los primeros señalados son portales como Viagogo o Stubhub que llevan años creciendo con un negocio basado, supuestamente, en particulares que finalmente deciden no acudir a un partido o concierto y ponen sus entradas a disposición de otros interesados para recuperar su dinero. El mecanismo, sin embargo, es más opaco y menos honesto de lo que parece.

“Empezamos a notarlo hace cinco o seis años, cuando vimos que cada vez había más gente que se quedaba fuera del concierto porque su entrada estaba duplicada”, explica Gabriel Rossy, abogado de la Asociación de Promotores Musicales (APM) que ha llevado varios casos de estafa a los tribunales. “Lo que nos llamó la atención es que la gran mayoría no sabían que habían comprado en una web de reventa”.

Este es el primer truco. Si uno introduce ahora mismo “Entradas Madrid Rosalía” en Google, los primeros resultados no corresponden a ningún canal oficial, sino a Stubhub, un portal de reventa creado en 2009 por dos bilbaínos (bajo el nombre de Ticketbits) y que ahora es propiedad de Ebay tras adquirirla por 165 millones de euros. Al entrar en su web, nada nos saca de la confusión: podemos ver todas las fechas en España y si elegimos alguna hasta nos aparece el plano del recinto por zonas: “Todo lo que hacen es imitar de manera sutil la apariencia de las webs oficiales. Además, muchas veces no lo llaman ‘reventa’ sino ‘mercado secundario’, ¿quién lo llama así?”, continúa el abogado. “Viagogo hace una cosa especialmente perversa: te dice cuantas entradas hay y cuánta gente las está mirando en ese mismo momento para que compres cuanto antes”.  ->>Vea más...

FUENTE: Con información de MARÍA ZUIL - El Confidencial
 

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