lunes, 18 de noviembre de 2019

(EE.UU.) Un ovni, la US Army y ¿hombres de negro? El misterioso caso del USS Nimitz de 2004

Era noviembre de 2004. El Grupo 11 de portaaviones de la US Army se encontraba a unos 160 kilómetros de la costa sur de California, donde estaba llevando a cabo una serie de maniobras de entrenamiento con el objetivo de desplegarse en unos meses en una misión en el mar Arábigo. Pero en plena preparación, en medio del mar y sin nadie alrededor, comenzaron a notar una serie de señales de radar que nadie ha sabido explicar qué es... y que alguien se llevó misteriosamente.

A bordo del USS Nimitz y del USS Princeton, los encargados del radar de ambos portaviones descubrieron el 10 de noviembre una serie de señales pertenecientes a un avión que parecía escoltarlos. En misión de entrenamiento, pronto contactaron entre ellos, confirmando que no se trataba de una nave de ninguno de ambos transportes. En contacto con otros barcos de la zona, también les confirmaron la presencia en el radar de esa misma señal, volando relativamente lento.

Durante los siguientes tres días, la señal continuó apareciendo de manera intermitente en el radar de ambas embarcaciones, sin darle excesiva importancia, hasta que el día 14, sobre las 09:30 hora local, llegó el momento de hacer las pertinentes pruebas con los Boeing F/A-18 Super Hornet con los que contaban ambos portaviones. Nada más comenzar su ejercicio de combate, los pilotos de ambas naves confirmaron que en su radar aparecía de nuevo la misteriosa señal.

Ante el miedo de que esa señal pudiera ser un avión que supusiera un peligro de colisión, los responsables ordenaron a ambos pilotos, el comandante David Fravor y el capitán de corbeta Jim Slaight, que acudieran al punto para ver de qué se trataba, pero, cuando llegaron, no había nada. Entonces, el USS Princeton notó algo: el objeto había descendido unos 28.000 pies en menos de un segundo. Cuando Fravor y Slaight fueron informados, vieron cómo algo agitaba las olas.

Tras realizar una maniobra para hacer descender sus aparatos, vieron cómo algo alargado salía a gran velocidad de su campo visual. El USS Princeton confirmó que había desaparecido de su radar... Pero unos segundos después lo volvió a ver. No podían creérselo, pues estaba a 97 kilómetros de distancia. Es decir, si el radar no fallaba, un objeto físico debería de haberse movido a 3.900 km/h para llegar hasta allí. ¿Imposible? ¿Un fallo técnico? ¿Algo desconocido?

Ambos pilotos regresaron a los portaviones y un segundo equipo, equipado con cámara infrarroja, despegó en dirección a la nueva ubicación del objeto. El comandante Fravor aseguró que vio un objeto con movimiento de tictac, de unos 12 metros de largo, sin parabrisas, ni alas ni motor visibles. La sorpresa llegó cuando ese segundo equipo consiguió grabar un sistema aéreo evasivo no identificado en vídeo, que fueron incapaces de alcanzar en vuelo. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de RUBÉN RODRÍGUEZ - El Confidencial
 

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