lunes, 11 de noviembre de 2019

(España) El PSOE evita la autocrítica y no se cierra ya a un Gobierno de coalición con Podemos

Pedro Sánchez comenzará a llamar a los líderes de manera inminente y buscará una suma con Unidas Podemos y Más País y las formaciones regionalistas y nacionalistas minoritarias, con la esperanza de obtener el sí de Ciudadanos. No habrá gran coalición con el PP —el PSOE asume que Pablo Casado no tiene "margen" siquiera para abstenerse por el aliento de Vox en el cogote— y no está claro si esta vez rechazará un Ejecutivo bicolor con Unidas Podemos, como le sigue exigiendo Pablo Iglesias. El presidente sigue manteniendo que no quiere un Gobierno que dependa de los separatistas, y que quiere formarlo "en el menor tiempo posible". Incluso antes de fin de año, como aseguró en campaña, aunque no le será nada fácil armar una mayoría.

Son las primeras luces que arroja Ferraz tras el 10-N. Los primeros mensajes, algo difusos, que no anticipan sumas claras ni fórmulas de pacto concretas, pero sí caminos que no serán de momento explorados. El secretario general reunió este lunes a la ejecutiva federal de su partido para hacer una primera lectura sosegada de unas elecciones que se han saldado con una victoria amarga. El PSOE mantiene su condición de primera fuerza del país, con 6.752.983 votos, un 28% —frente a los 7.513.142 sufragios y el 28,67% de abril, 760.159 apoyos y siete décimas menos—, aunque se deja en la repetición electoral tres escaños (de 123 a 120) y pierde la mayoría absoluta de que disfrutaba en el Senado y afronta una gobernabilidad aún más complicada que la que tenía. No se cumplieron los peores pronósticos, pero tampoco los mejores, el sueño de mantener el umbral del 28-A o incluso crecer hasta los 130 diputados. Sánchez sale penalizado del 10-N, aunque menos que Unidas Podemos (se deja siete actas) y, obviamente, a años luz de Ciudadanos, cuyo líder, Albert Rivera, abandona la jefatura de la formación, su escaño en el Congreso y la política.

El PSOE, pese a una victoria bastante más amarga que la de abril, no quiere hacerse la autocrítica. La premisa es que ya se la hacen los demás, por lo que no va a "flagelarse". Así lo expresó el secretario de Organización, José Luis Ábalos, en rueda de prensa en la sede. El dirigente insistió en que su partido no tenía "ningún interés" en ir a unas segundas elecciones, porque ya ganó las del 28-A, y su propósito, que mantiene, es que no hubiera un Gobierno que descansara en los independentistas. "Nosotros hemos perdido tres escaños de 123, y UP ha bajado de 42 a 35 diputados. Siete son más que tres" y la caída de los morados es "porcentualmente mayor". Influyó, cree, que a la izquierda le generó "cierta decepción" ir de nuevo a las urnas. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de JUANMA ROMERO - El Confidencial
 

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