lunes, 11 de noviembre de 2019

(España) El PSOE fracasa y complica la gobernabilidad

El PSOE pagó ayer cara la nueva llamada a las urnas. No solo no consiguió la «victoria reforzada» que pidió en persona el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para poder gobernar en solitario sino que ni siquiera logró repetir el resultado obtenido en abril. Gana las elecciones pero con la victoria más pírrica de la democracia.
Sus 123 escaños se convirtieron ahora en 120 tras perder más de 760.000 votos, en una cita en la que también bajaron todos sus posibles socios. En el bloque contrario, Vox se disparó hasta los 52 escaños (28 diputados más) y el PP alcanzó los 88 escaños (22 diputados más), al 100% de los votos escrutados. Cs se hunde a diez diputados.

La fragmentación política crece y complica la aritmética parlamentaria que afloró en abril, haciendo más difícil la gobernabilidad del país. Aun así, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, apostó por formar un gobierno «progresista» y «estable». Una fórmula que vuelve a depender de Unidas Podemos y del independentismo catalán. Bien por su permiso o por su voto positivo. Y ello pese a que los españoles también castigaron a la formación que encabeza Pablo Iglesias. El partido morado retrocede siete escaños para quedarse en 35 asientos después de perder 653.960 votos, aunque mantiene la cuarta posición.

Sin embargo, el revés sufrido en las urnas no parece haber sembrado en Podemos una mayor flexibilidad para trabar un pacto. Iglesias arrancó su valoración de la cita electoral atacando a Sánchez y exigiendo el mismo gobierno de coalición que reventó las negociaciones entre ambos partidos y facilitó el bloqueo. Lo reclamó como una «necesidad histórica y la única manera de frenar a la extrema derecha». El líder morado, que hace tan solo siete meses coordinaba a 71 diputados incluyendo confluencias, lleva en caída continua desde 2016 pero realizó atisbo de autocrítica. ->>Vea más...


FUENTE: Con información de Ana I. Sánchez - ABC
 

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