jueves, 20 de febrero de 2020

(España) El día que Rocío Flores tiró al suelo y “propinó varios golpes” y “patadas” a su madre, Rocío Carrasco

Rocío Carrasco Mohedano y Antonio David Flores Carrasco contrajeron matrimonio en 1996, cuando ella contaba con apenas 18 años y él con 20. Por entonces, Antonio David desempeñaba el oficio de guardia civil y Rocío estaba a punto de dar el salto definitivo (tras breves incursiones) a la pequeña pantalla de la mano de María Teresa Campos en el programa ‘Día a día’, de Telecinco. La pareja tuvo dos hijos, Rocío (13 de octubre de 1996) y David (15 de diciembre de 1998).

La separación llegó a finales de 1999, quedando la custodia de los hijos a cargo de la madre y los fines de semana alternos y mitad de las vacaciones en manos del padre. En 2005, cambia el régimen pasando, de mutuo acuerdo, a tener la custodia compartida. Desde entonces, los hijos pernoctaban quince días con cada progenitor de forma alternativa y las vacaciones por mitades.

Pero todo cambió el 27 de julio del año 2012...

Viernes negro en Valdelagua
Retrocedamos en el tiempo hasta aquel día. Es viernes, alrededor de las ocho de la mañana. Amanece en la urbanización Valdelagua, a las afueras de Madrid. Fidel Albiac aún duerme. También el hijo menor de Rocío Carrasco, David, descansa en otro de los cuartos del domicilio familiar sito en el término municipal de San Agustín de Guadalix.

En otra de las dependencias, concretamente en la cocina, desayunan las dos mujeres de la casa. Rocío Flores se ha levantado temprano para acudir a un cursillo de verano. Lleva todo el mes ocupada en dicho menester, ya que no coronó demasiado bien el curso escolar. Su madre, Rocío Carrasco, comparte con ella apenas un puñado de baldosas que dan forma (han pasado muchas cosas en esa casa en las últimas semanas) al puzle de una trinchera. En ese lugar, aquel día, a dicha hora está a punto de estallar una guerra mundial. ¿El arma nuclear? Una nectarina. Sí, una nectarina. Una simple excusa, quizá, si se tienen en cuenta los dantescos acontecimientos que habrían de suceder en el clan Jurado a partir de ese preciso momento.

Tras una disputa entre ambas mujeres que comienza por dicha pieza de fruta (según narraron en sede judicial), se suceden los gritos y los golpes en la casa familiar; ese día, más bien, casa del terror. Rocío Carrasco acaba en el suelo por dos veces. Aturdida. Así se refleja en la sentencia del Juzgado de Menores n.º 4 de Madrid antes referida. La primera vez cae sobre el suelo de la cocina. La segunda, intentando impedir la huida de su hija, muerde la lona del pasillo que da entrada a la casa. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de NACHO GAY - El Confidencial
 

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