lunes, 18 de mayo de 2020

(Panamá) Un albergue que no olvida a nadie en la pandemia

En un callejón del popular barrio de Calidonia, rodeado de aguas negras y basura, se encuentra el albergue «A Dios Sea La Gloria», una vivienda de madera en un caserío que se cae a pedazos. Este lugar dirigido por el «hermano Carlos», como lo conocen los que ahí buscan ayuda, sirve de hogar para alrededor de 35 ancianos mayormente de la calle, y alimenta cerca de 60 personas todos los días.

Funcionando con base en donaciones de alimentos y enseres, este albergue busca convertirse en algo más que un simple hospedaje temporal de indigentes: tiene como meta desarrollar un programa de capacitación para convertirles en personas provechosas para la sociedad. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de Foco Panamá
 

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