jueves, 2 de julio de 2020

(Colombia) Mientras unos se rasgan las vestiduras y otros lanzamos piedras... (+Opínión)

Por: ALEJANRO MUÑOZ GARZÓN - Cuando Usted haya terminado esta lectura, dos niñas habrán sido violadas en grandes ciudades incluso por sus propios familiares; sin poder contar las niñas que habrán corrido la misma suerte en pequeños municipios, lejanas veredas y recónditos lugares donde reina el miedo heredado de generación en generación y sin que Usted ni nadie nos lleguemos a enterar de por lo menos 20 o más agresiones sexuales que diariamente quedan ocultas porque las menores ofendidas son amenazadas, o las familias de las niñas agredidas no prestan atención a sus denuncias y prefieren callar por absoluto pánico en aquellas zonas marginadas donde reina “la ley del silencio”.

Todavía la humilde familia de Yuliana Samboní, niña de 7 años violada y asesinada por Rafael Uribe Noguera condenado a 58 años menos dos meses, un día y 12 horas que ya le fueron rebajados; espera el pago de una indemnización por 1.633 salarios mínimos mensuales, suma que la familia Uribe Noguera logró evadir judicialmente al celebrar también la desvinculación del proceso a Catalina y Francisco Uribe Noguera, quienes manejaron a sus anchas y modificaron la escena del crimen. Mientras pueden ufanarse de su gran poderío, en sus conciencias reinará siempre la presencia de una inocente niña y su familia, a las que afectaron de manera irreversible con sus comportamientos censurados por una sociedad temerosa, que pese a todos los mandatos de ley dictados y conseguidos por la desprestigiada familia, aún muchos seguimos pidiendo justicia a gritos.

Hoy siete soldados del ejercito nacional colombiano sindicados y con aceptación del crimen de violación a una niña de 13 años de la Tribu Embera en Risaralda, son la comidilla morbosa de toda una sociedad afectada por este cáncer social que  a punta de silencio, miedo, vidas destrozadas y muerte, logró hace unos días la aprobación de la cadena perpetua para los violadores, la cual aún no se impondrá a estos soldados de Risaralda pues no se ha realizado el protocolo final y la firma del presidente a dicha ley. Mejor dicho, debe seguir el conducto regular obligatorio para presentarla en sociedad; mientras tanto, los afectados deben seguir esperando esa justicia solapada, la misma en la que murió la senadora Gilma Jiménez tratando de lograr un castigo ejemplar por el que siempre exigió “mano dura a los violadores”

La violación a menor como acto criminal es uno solo. Pero como de costumbre todo proceso judicial por violación carnal a un menor tiene tantas aristas como expertos, eruditos y sabios vivientes de la ley; así como editoriales, publicaciones, conceptos y ahora opiniones en redes sociales, youtubers e influencers, quienes dicen toda clase de bestialidades como el twitter escrito por la honorable senadora María Fernanda Cabal sobre la violación de una niña de la tribu Embera por parte de siete soldados del ejercito nacional colombiano:
  • “Mucho cuidado con esto @mindefensa que no sea un falso positivo como ha sucedido antes"
Me pregunto: ¿Escribiría lo mismo la senadora Cabal en su twitter si la víctima hubiera sido su hija, una familiar o una conocida cercana a ella?

Mientras se cocina la controversia, debemos esperar sí el crimen conocido como violación a menor que ya en nuestro país se castiga con condena de cadena perpetua, para el caso de la niña indígena Embera en Risaralda; según la Fiscalía ha decidido imputar el delito como acceso carnal abusivo y no violento, palabras que llevadas ante el tribunal del proceso, muy seguramente beneficiarán al final de cuentas a los responsables de tan horrendo crimen, según han coincidido los que saben el intríngulis de la ley y las “leguleyadas" de los abogados de baranda.

Por su parte la JEP quiere ampliar su espectro para poder procesar casos de violación carnal a menores por parte de uniformados de las Fuerzas Armadas Nacionales, pero aún no resuelven nada a las acusaciones de la ex-guerrillera de las FARC Yuddy Tobar, quien a finales de agosto del año anterior denunció la violación a la que fue sometida durante 9 años, cuando era una niña amenazada y maltratada por el comandante guerrillero Jerónimo (ya fallecido) y de quien la afectada Yuddy Tobar expresó entre sollozos:
  • “Cuando terminaba el acto sexual Jerónimo siempre me fotografiaba, me golpeaba muy duro y yo duraba hasta cinco días que no podía pararme”.
Porque la verdad sea dicha, el listado de violadores dentro de las filas guerrilleras, según denuncias como la de la ex movilizada Yuddy Tobar, amenazada de muerte igual que muchas otras violadas que decidieron romper su silencio, establecen que las FARC ostenta el titulo de grupo violador, ya que 25 de sus mas importantes ex comandantes pueden ser responsables de violación, reclutamiento y abortos ilegales, según lo afirman sus subordinadas y denunciantes ante la JEP:
  • Rodrigo Londoño “Timochenko” : 14 casos de reclutamiento, 6 casos de aborto y 3 casos de violación.
  • Raúl Reyes: 19 casos de aborto, 3 casos de violación y 12 casos de reclutamiento.
  • Victoria Sandino: 4 casos de aborto, 2 casos de violación y 3 casos de reclutamiento.
  • Pablo Catatumbo: 18 casos de reclutamiento, 4 casos de violación y 19 abortos.
  • Joaquín Gómez: 3 casos de violación a niños guerrilleros hombres cuando tenían entre 12 y 17 años.
  • Iván Márquez: 9 casos de aborto, 2 casos de violación y 7 casos de reclutamiento.
  • Hernán Darío Velásquez, alias El Paisa: 21 casos de aborto, 3 casos de violación y 64 casos de reclutamiento.
  • Carlos Antonio Lozada: 12 casos de aborto, 3 casos de violación sexual a hombres y 32 casos de reclutamiento.
  • Henry Castellanos, alias Romaña: 19 casos de aborto, 3 casos de violación y 26 casos de reclutamiento.
  • Pastor Alape: 3 abortos, 2 violaciones y 14 reclutamientos.
Durante su intervención para acusaciones ante la JEP, otra de las mujeres víctimas de las Farc, Judith Carolina Tovar, lanzó duras acusaciones contra el actual senador Pablo Catatumbo:
  • “Tristeza me da no ver a Catatumbo acá, porque se lo quería decir en su cara. Queremos saber dónde están los restos de una niña que por quedar embarazada y no querer abortar, la amarró durante tres meses y ordenó su fusilamiento cuando tenía siete meses de embarazo y queremos saber dónde están los restos de esa niña”, preguntó visiblemente emocionada.
Como podemos ver, hoy el drama de las niñas violadas en Colombia se vuelve un conflicto donde el juego de intereses políticos hace que cada relato de estas atrocidades se convierta en un "cuento macabro" que nunca tiene castigo y con el correr de los años ante el avance paquidérmico de nuestra justicia deja una nube de incertidumbre pues, con el correr del tiempo no se sabe sí fue verdad o mentira que las violaciones existieron y las otrora niñas, hoy mujeres vulneradas y enfermas quedan en entredicho como la información sobre la violación de 54 niñas por parte de soldados estadounidenses en Girardot y Melgar, donde además las menores fueron filmadas y las cintas fueron vendidas como material pornográfico entre los años 2003 y 2007 y que hoy tal vez solo atormentan a aquellas criaturas inocentes que las padecieron y “decidieron" guardar silencio.

Y antes de que mis lectores comiencen a rasgarse las vestiduras ante tanta bestialidad e injusticia descritas;  aún quedan por sumar a esta ya larga lista, las miles y miles de violaciones que jamás son denunciadas y que han sucedido en estaciones de policía, en sacristías de solitarias iglesias, en los restaurantes, en salones de clases escolares y universitarias, en lujosas oficinas oficiales, en modestas oficinas de empleados, en pequeñas parcelas y grandes sementeras, el fincas lejanas y caseríos recónditos, en lujosas mansiones, en calles solitarias, en oscuras tiendas de vecindario, en hospitales y talleres, en sala-cunas y jardines, hasta en su propia casa y habitación. Porque allí donde hay una inocente niña indefensa y desprotegida, también puede haber mentes enfermas que asechan y persiguen para vulnerar y finalmente violar.

¿Dónde vamos a meter a tanto violadors Hay que esperar la respuesta de nuestro nuevo presentador de televisión Iván Duque, para que uno de estos días nos sorprenda con algo así como:
  • "Después de comerciales amables televidentes, decidiremos a quién se le aplica la cadena perpetua por violación a menores y a quién no. Ya regresamos…"
FUENTE: ALEJANRO MUÑOZ GARZÓN - Artículo de Opinión - La Nueva Prensa de Colombia
 

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