miércoles, 5 de agosto de 2020

(Panamá) Expectativas, polémica y temores ante prueba de nueva vacuna contra la Covid-19 (+Video)

Una batalla contra reloj viven hoy los laboratorios biotenólogicos y farmacéuticos del mundo en la carrera relámpago que libran por encontrar una vacuna segura y con altos niveles de inmunidad contra la Covid-19.
'Estamos viviendo una revolución científica y sin lugar a dudas, la historia de las vacunas se dividirá en un antes y después de esta pandemia', aseguró el doctor panameño Eduardo Ortega Barría, quien junto con otros expertos locales rastrean posibles candidatos para probar en el país, según Nubia Piqueras Grosso en un artículo de Prensa Latina.

Aunque Panamá tiene una larga historia de investigación en vacunas por más de 20 años, de las cuales dan fe algunas de las más importantes en el mundo como la del neumococo, papiloma humano o contra la diarrea causada por rotavirus, tal vez ahora, como nunca antes, le urge acceder a una contra la Covid-19.

Las altas cifras de contagios que sobrepasan los 62 mil y de muertos, cercanas a las mil 400 en una nación de apenas 4,2 millones de habitantes, dicen mucho de la urgencia de una cura definitiva como puede ser la vacuna. Actualmente hay entre 166 y 200 candidatos vacunales en proceso, cuyo desarrollo suele ser lineal, secuencial y toma mucho tiempo, aproximadamente 10 años, explicó el investigador, quien aseguró que hasta ahora la que menos tiempo tomó fue la de 'la papera' (parotiditis) y duró cinco años.

En entrevista con el programa televisivo Radar explicó que este es un proceso en que de 100 candidatos, solo entre cinco y 10 llegan a registrarse, por lo cual es caro, de ahí que no muchos países puedan darse ese lujo.

Reconoció que en medio de la pandemia el desarrollo ha sido paralelo, pues junto con las fases de ensayos clínicos se ejecuta la manufactura del producto.

Precisó que de las 166 vacunas que hoy integran el tablero de seguimiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS), solo cinco (tres en China y una en Reino Unido y Estados Unidos, respectivamente) están en fase tres de ensayos clínicos.

'Las vacunas que más rápido se desarrollarán son las que utilizan el material genético del virus porque no requieren de su manipulación en vivo, ni de las células para que el virus crezca, al contrario, una vez que se conoce la secuencia genética del virus se puede manipular y utilizar', explicó Ortega Barría.

Por otro lado, consideró importante el descubrimiento de la secuencia del virus, pues permitió el desarrollo de varios candidatos, de hecho tres días después de ese suceso, Moderna (laboratorio estadounidense) ya tenía una posible vacuna.

'Todo ocurrió en un tiempo récord, pues 60 días después vacunaron a la primera persona y en 90 concluyeron el primer estudio clínico', reseñó el experto, quien subrayó que el agente causante de la pandemia (un coronavirus) se identificó el 7 de enero por investigadores chinos y tres días después se secuenció todo el genoma y se publicó.

Tal vez esta carrera supersónica por encontrar la cura es lo que provoca algunas dudas en las personas, a las que el pediatra respondió: 'Hay muchas noticias positivas en torno a la vacuna. Los ensayos en animales y humanos indican que son seguras.

'Hasta el momento, los síntomas más comunes identificados son los traicionales de todas las vacunas, dolor en el sitio de la inyección, inflamación, fiebre, dolor de cabeza y algo de fatiga.

'También sabemos que las vacunas son inmunogénicas, o sea, que producen altos niveles de anticuerpos adecuados que neutralizan y evitan que el virus se multiplique dentro de las células, al tiempo que producen una respuesta inmune', acotó.

ENSAYOS EN PANAMÁ

Tras estos buenos augurios, gran expectativa genera aquí el anuncio de que a mediados de agosto Panamá iniciará el estudio de fase uno de una vacuna de ácido ribonucleico (ARN) contra la Covid-19 que desarrolla una compañía biotecnológica en Alemania.

Pero, esto solo ocurrirá después de ser aprobado por la Dirección General de Salud, el Comité de Bioética y las autoridades regulatorias del país, aseguró Ortega Barría, responsable de asuntos médicos del Consorcio de Investigación de Vacuna Covid-19 en Panamá.

Precisó que una vez concluída esta etapa, se activará en septiembre la fase dos de ensayos clínicos, donde se evaluará la seguridad del candidato vacunal y su respueta inmune.

Señaló que los estudios se realizarán en el Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología de Panamá (Indicasat), el cual fue seleccionado como el centro de referencia para realizar estas pruebas de laboratorio en colaboración con la compañía biotecnológica y farmacéutica.

'Estamos a pocas semanas de comenzar las pruebas y los estudios que abrirán las puertas para traer otros proyectos más grandes de fase tres, los cuales son los encargados de valorar la eficacia de las vacunas, y si funciona el producto podría impactar en la evolución de la pandemia en el país', apuntó.

El también especialista en Medicina Tropical y Parasitología se refirió al proyecto previsto para octubre venidero con la OMS, la cual todavía no ha definido la vacuna que será probada en la nación istmeña a partir del portafolio con el que trabaja esa organización de Naciones Unidas.

Ortega Barría explicó que el Consorcio está integrado por expertos e investigadores que analizan información, contactan a los patrocinadores y proyectos de investigación e intentan atraerlos al país, al tiempo que asesoran al Ministerio de Salud en cuestiones puntuales sobre vacunas.

Señaló que a través de este grupo, el Ministerio de Salud y Cancillería se realizaron contactos con al menos cinco compañías en Estados Unidos, Europa y Asia, pues el objetivo final es ayudar a producir una vacuna para el mundo a partir de la participación de panameños en los estudios de fase tres.

Al respecto, dijo que esto facilitará que algunas de esas vacunas puedan utilizarse en el país una vez que sean licenciadas, proceso que a su juicio solo será posible en 2021.

'En 2020 vamos a tener al menos dos vacunas de ácido ribonucleico y una o dos de vectores virales, las cuales estarán aprobadas, pero no licenciadas. Eso quiere decir que podrán ser utilizadas en caso de urgencia y en el grupo de personas en las que fueron investigadas', afirmó.

Sobre el tema, el infectólogo indicó que la OMS estableció que en la primera etapa la vacuna contra la Covid-19 estará dirigida a los trabajadores de la salud, los cuales representan cerca del uno por ciento de la población mundial, los adultos mayores de 65 años (ocho por ciento) y las personas que padecen de algún tipo de enfermedad (15 por ciento).

Aunque muchos auguran un final feliz a esta carrera y hablan de una vacuna en corto tiempo, el nuevo coronavirus sigue ganando terreno y muertes, por lo que el distaciamiento social, el lavado de las manos y el uso de mascarilla son las principales herramientas para no ser parte de las estadísticas y ganar el galardón de sobrevivientes a la Covid-19.

Advertencias y temores

Pero la prueba de una vacuna contra la Covid-19 ha despertado temores en Panamá, donde se han dado a conocer grabaciones y mensajes en los que se insta a la población a evitar ser vacunados, por el miedo a los efectos colaterales que el tratamiento pudiera tener y a que los pacientes panameños se conviertan en conejillos de indias.

FUENTE: Con información de Agencias
 

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