domingo, 8 de octubre de 2017

(Cataluña - España) La fiesta del Premio Planeta, un polvorín millonario

La Caixa, Sabadell, Gas Natural... la gran empresa catalana ha dado señales claras de alerta por el proceso independentista y se ha mudado a lugares menos agitados y con la permanencia en la UE asegurada. Falta por pronunciarse una de las principales, el Grupo Planeta. Fuentes del sector apuntan que se puede quedar en Cataluña, pero su silencio no significa que no esté sufriendo los embates del 'procés'. Solo por su participación en el Sabadell ha perdido 18 millones de euros en 10 días y además tiene en vilo su fiesta grande, el premio Planeta, previsto para el proximo fin de semana. Lo habitual es que acudan representantes del Gobierno central junto a Carles Puigdemont, pero en estas circunstancias está todo en vilo. Oficialmente, la empresa afirma que de momento todo sigue como estaba previsto, pero según fuentes del sector en Barcelona, la compañía no sabe si trasladarlo, hacerlo a puerta cerrada o incluso cancelarlo. La solución, en una semana.
Los aproximadamente 1.000 invitados que cada año acuden al premio Planeta en Barcelona han comenzado a recibir sus invitaciones y los billetes de AVE en caso de acudir a Barcelona de fuera. Cada 15 de octubre se celebra la gran fiesta anual de la literatura -el premio está dotado con 600.000 euros al ganador-. La fecha es inamovible porque es el día de Santa Teresa, la onomástica de la mujer del fundador, José Manuel Lara, que eligió el día como homenaje a su esposa. Suelen asistir miembros del Gobierno, de la Generalitat e incluso en ocasiones de la Casa Real. El año pasado, el Rey y Puigdemont cenaron juntos y Felipe VI estuvo muy arropado por el Gobierno. Acudieron también la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, y la presidenta del Congreso, Ana Pastor. Ese es el nivel.

Cuentan las crónicas que el ambiente en la pasada edición fue de tal distensión que el ex número dos de UDC Josep Sánchez Llibre mostró un optimismo desbordante: “Creo que este es el comienzo del deshielo y que todo acabará pronto y acabará bien”. Era el momento de la 'Operación Diálogo', cuando el Ejecutivo ofrecía inversiones y creía poder parar el pulso soberanista.
Un año después, la realidad no puede ser más distinta y el premio no puede llegar en peor momento. En la empresa de los Lara nadie sabe qué hacer. "Pueden trasladar el evento a otro sitio, cancelarlo, retrasarlo o hacerlo a puerta cerrada. Está todo abierto. Pero ahora mismo se ve inviable que venga por ejemplo Soraya a un acto así en Barcelona. Nadie ve cómo juntarlos con cargos de la Generalitat", explican fuentes del sector editorial en Barcelona. Un portavoz de la empresa afirmó la noche del viernes que de momento todo sigue igual y que su idea es celebrarlo con normalidad, que hasta el día antes no sabrán qué políticos acuden aunque admitió que la situación puede cambiar mucho en una semana.

Los Lara siempre han defendido que se llevarían Planeta de Cataluña, el primer editor de libros en español, en caso de independencia. En 2012, el entonces presidente de Planeta, José Manuel Lara Bosch, ya fallecido, declaró que en caso de secesión se llevaría la firma "a Madrid, Zaragoza o Cuenca". "No me puedo creer una Cataluña independiente en la Unión Europea", declaró entonces. En 2015, la compañía ratificó que se iría de Cataluña en caso de secesión. El sábado próximo hay una rueda de prensa donde seguro que saldrá el tema. Hasta entonces, el discurso de la emrpesa es de calma. Una fuente que conoce la empresa apuesta porque se quedarán: "Planeta siempre ha resalatdo su españolidad. Don José Manuel Lara siempre dijo que él era un español completo, pero no es una entidad financiera y alguien tiene que quedarse en Cataluña".
El del premio no es el único frente que el 'procés' abre a Planeta. Inversiones Hemisferio, el brazo inversor de Planeta, ha visto cómo desde el 27 de septiembre el valor de sus acciones del Sabadell caía 18 millones de euros. La cotización se despeñó por la fuga de depósitos de otras comunidades autónomas y que ha trasladado su sede a Alicante para frenar el miedo en el mercado. La inversión en el Sabadell ya le había costado a los Lara pérdidas de 300 millones. La sangría para las multinacionales radicadas en Cataluña por el 'procés' no para.

FUENTE: Con información de RAFAEL MÉNDEZ - https://www.elconfidencial.com