miércoles, 14 de marzo de 2018

(España) Ana Julia confiesa que dio "un mal golpe" con un hacha a Gabriel y luego le asfixió

Ana Julia Quezada ha confesado. La principal sospechosa del crimen del pequeño Gabriel Cruz se ha derrumbado ante la Guardia Civil y ha explicado que fue ella quien acabó con la vida del menor. Según confirman fuentes del instituto armado a El Confidencial, la detenida ha reconocido ante los agentes que la tarde del pasado 27 de febrero asfixió al niño tras mantener una discusión con él, lo que encajaría con los resultados de la autopsia. Estas mismas fuentes señalan además que Ana Julia ha dicho que dio un "mal golpe" al pequeño ​con la parte roma de un hacha antes de matarlo, expresión que ella misma habría utilizado.

La hipótesis que apuntaba a que Ana Julia Quezada actuó sola cobraba fuerza conforme avanzaban las horas. Tras su detención el pasado domingo, la mujer mantuvo hasta este martes la misma versión que gritó a los agentes cuando la esposaron en La Puebla de Vícar: "¡No he sido yo! He cogido el coche esta mañana". Sin embargo, un interrogatorio de más de una hora en la Comandancia de la Guardia Civil de Almería ha podido con ella, confesando ante las autoridades que es la única autora material del asesinato del pequeño. En las próximas horas, los agentes trasladarán a Ana Julia a varios "lugares clave" para comprobar la veracidad de sus palabras, entre ellos un vertedero en el que se habría deshecho de la ropa del pequeño después de matarle.

Los abogados de la mujer, que accedieron al caso a través del turno de oficio, han asegurado que hasta ahora no se había procedido a interrogar como tal a Ana Julia, ya que el lunes tan solo se trasladó a la mujer para realizar dos registros. "La declaración policial ha sido hoy, ayer simplemente fueron dos registros, hoy ya le han preguntado y ha colaborado", ha insistido Beatriz Gámez, que junto a su compañero Esteban Hernández Thiel llevan el asunto. De todos modos, fuentes de la investigación insisten en que la sospechosa se ha negado a colaborar hasta el mediodía de este martes.

De momento, el cuerpo del niño es otra de las pruebas principales con la que cuentan los investigadores, por lo que el Juzgado de Instrucción Número 5 de Almería no permitirá su incineración por ahora, confirman a El Confidencial fuentes judiciales. El plazo con el que cuenta la Guardia Civil antes de que Ana Julia pase a disposición judicial se agota este miércoles al mediodía, 72 horas después de su detención.

Las pruebas de la Guardia Civil
La implicación de la detenida en el crimen parecía innegable desde el primer momento. Tras seguir sus pasos la mañana del domingo, la Guardia Civil fotografió a Quezada sacando el cuerpo de Gabriel de la finca que tiene la familia Cruz en el Valle de Rodalquilar y, en torno a la una de la tarde, la detuvo mientras lo transportaba en el maletero de su coche.

La autopsia, que determinó que Gabriel murió asfixiado por estrangulación, tampoco fue suficiente para cambiar su versión de los hechos. Y cuando los agentes la trasladaron la tarde de este lunes a lugares relacionados con el suceso, como la finca ya comentada o su casa en La Puebla de Vícar, la detenida siguió sin explicar qué le ocurrió a Gabriel el 27 de febrero, aseguran a El Confidencial fuentes policiales.

De la camiseta a picar el cebo
Instantes antes de que se perdiera el rastro de Gabriel Cruz el 27 de febrero, solo su abuela y Quezada estaban junto al pequeño, lo que hizo que los agentes investigaran su coartada desde un principio. Según explican fuentes de la investigación a El Confidencial, la sospechosa abandonó la casa de la familia minutos después de que Gabriel fuera a jugar al domicilio de sus primos, por lo que habría tenido tiempo suficiente para llevárselo antes de que el niño llegara a su destino.

La mujer pasó además a convertirse en la principal sospechosa del caso tras negarse a entregar el móvil a los investigadores hasta en dos ocasiones durante la pasada semana, para lo que alegó que lo había extraviado. Asimismo, el hecho de que fuese ella quien encontró la camiseta con ADN del niño ​el pasado 3 de marzo hizo que los agentes comenzaran a dudar de su relato, y es que desde el primer momento se sospechó que alguien podría haber colocado la prenda en este lugar para despistar a los agentes.

Tras varios días sospechando de su posible implicación en la desaparición de Gabriel Cruz, la Guardia Civil tendió una trampa a Quezada el pasado viernes. Ese día, los agentes decidieron citarla para un nuevo interrogatorio, momento en el que le habrían hablado de una serie de grabaciones de cámaras de seguridad relacionadas con el caso. Aunque por el momento no ha trascendido el contenido de estos vídeos, los agentes los habrían utilizado para ver si ella se sentía amenazada y cometía un error, objetivo que finalmente se cumplió la mañana del domingo. Doce días después de la desaparición de Gabriel, la principal sospechosa picó el cebo.

FUENTE: PABLO GABILONDO - https://www.elconfidencial.com - (PULSE AQUÍ)
 

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