
No en vano, en una conversación que mantuvieron Corrochano y Villarejo en persona en enero de 2005, pocas semanas antes de que Sacyr renunciara a entrar en el consejo del banco, el primero le traslada al comisario el gran interés que tenía su jefe por la operación de espionaje. "Mi presidente, ni las conclusiones lee, hay que decirle pim, pim, pim y pim y a tomar por culo", le indicó mientras le explicaba cómo elaborar los informes relativos a la mencionada investigación con el fin de que fueran del gusto del máximo dirigente de la entidad financiera.
"Bueno, el informe, ¿cuándo?", le interpeló con insistencia Corrochano, encargado de contratar a su amigo. "Ya, el informe ya, vamos, debe estar ya, lo que pasa es que estoy con los últimos retoques", le contestó Villarejo. "Es que el jefe...", perseveró el hombre de Francisco González. "Ahora te llamo y te digo el nombre de... de quien está encargado del informe", le respondió el comisario, que no parecía muy contento con cómo había caído en su colega su anterior informe.
La conversación entre ambos, a la que han tenido acceso El Confidencial y 'Moncloa.com' tras una investigación conjunta, tuvo lugar antes de que Villarejo decidiera pinchar 15.000 contactos telefónicos que a su juicio tenían interés para el presidente del BBVA. Corrochano y Villarejo tomaron dos descafeinados de sobre en un sitio público para comentar un primer informe preliminar, que no había sido del gusto del responsable de seguridad del banco, y para que el primero le explicara al segundo cuáles debían ser los siguientes pasos y cómo debía elaborar el policía los siguientes documentos. ->>Vea más...
FUENTE: Con información de ROBERTO R. BALLESTEROS - https://www.elconfidencial.com