martes, 24 de septiembre de 2019

(España) Ni indemnización, ni antigüedad... ni contrato: el Congreso de los Diputados, exponente de la precariedad laboral

Cuatro trabajadoras eventuales del Congreso de los Diputados han denunciado a la Cadena SER sus condiciones laborales. El personal eventual del Congreso y el Senado está formado por asesores y asistentes de los diputados que son nombrados libremente, por confianza, por los grupos parlamentarios. La mayoría son mujeres. Cuando se constituyen las Cortes se les despide, y a aquellas cuyo parlamentario asistido ha sido reelegido, se les contrata de nuevo cuando se forman los grupos. En este periodo, que puede durar desde los cuatro días que tardaron en esta legislatura, a las tres semanas o el mes, es habitual que estos empleados vayan a trabajar al Congreso sin contrato.

“En noviembre será la cuarta vez que me voy a quedar sin trabajo, sabiendo que voy a seguir. Y en alguna ocasión, incluso estando en el paro, tendré que ir a trabajar, porque la actividad no cesa. Te piden que sigas yendo a trabajar, aunque estando en el paro evidentemente no deberías”, explica Natalia, que comenzó a trabajar en el Congreso hace cinco años. Es un nombre ficticio, no quieren hacer pública su identidad. Eva llegó a la cámara baja en 2009: “Durante un par de semanas o tres hay un montón de personal que está trabajando sin contrato. Curiosamente, además, en un sitio como es el Congreso, que es la casa donde se hacen las leyes y desde donde los diputados y diputadas dicen que la ley está para cumplirla... Bueno, pues el primer sitio donde se incumple y se tiene a trabajadores en situación irregular es en el Congreso”.

Al ser cesado y volver a su puesto de trabajo cada cierto tiempo, el personal eventual no acumula antigüedad, ni dispone de indemnización al ser despedido, ni, ni se le preavisa de su despido, ni en muchos casos, sabe si va a continuar trabajando. Hay empleados que dejan del Congreso en estas condiciones después de decenas de años trabajando allí. Esto, denuncian, les genera incertidumbre y les complica la planificación de sus vidas. Además de no cotizar y afectar a su declaración de la renta. “Si ya es precario cada cuatro años, imagínate dos veces en un año, como en esta ocasión”, dice Natalia. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de CARLOS SEVILLA - Cadena Ser
 

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