martes, 17 de septiembre de 2019

(Panamá) Las 3 mil casas que Cocige no construyó para Juan Carlos Varela

La constructora panameña Construcciones Civiles Generales (Cocige), representada por Ricardo Fábrega, se destacó en el Gobierno de Juan Carlos Varela como una de las favoritas, "en sus inicios".
Existía en ese entonces un vínculo que ponía a la empresa dentro del círculo cero de Varela y el llamado club Jaleo, un bar al que asistían muy a menudo el propio mandatario y sus secretarios privados, Raúl Sandoval y Rafael Flores.
Allí se coordinaban muchos proyectos y se asignaban nombramientos claves; pero para finales del Gobierno Varela todo terminó mal entre su propia gente.

Incluso, Varela terminó su gestión de la mano de un tercer secretario privado que habría desplazado a Sandoval y Flores en confianza: Ronald Campbell.

En 2015, Cocige empezó a llenar su portafolio de proyectos públicos encargándose de grandes obras del Gobierno. Entre ellas está la sucesión del contrato que tenía la empresa HPC Contratas para construir el centro de convenciones de la Calzada de Amador a un costo de 193 millones de dólares.

Varela se encargó de que la empresa China State Construction Engineering Corporation Ltd (CCA) aceptara ir en consorcio con la panameña Cocige, incluso se dejó establecido que esta última empresa fuera la representante ante el Gobierno durante la construcción del centro de convenciones.

La constructora también se logró meter al proyecto Línea 2 del Metro de Panamá como subcontratista.

En 2016, un año más tarde, Cocige volvió a ser tomada en consideración cuando el exministro de Vivienda, Mario Etchelecu, fracasó en su intento de construir todas las casas de interés social del programa insignia de Varela: Techos de Esperanza.

Ese intento fallido de Etchelecu dejó pérdidas millonarias al Estado en contratación de personal de la construcción y compras no programadas de materiales que hoy día aún siguen depósitos perdiéndose.

Para salir del atolladero, Etchelecu aceleró una serie de contrataciones directas para construir con la empresa privada, dándole cinco contratos a Cocige entre septiembre y diciembre de 2016 para la construcción de 3 mil casas por un monto de 58 millones 645 mil 723 dólares.

Cocige recibió el contrato para construir mil viviendas en Chepigana, Darién, a un costo de 19 millones 27 mil dólares. La constructora también recibió el contrato de 500 viviendas de Techos de Esperanza en Tocumen, Pacora, la 24 de Diciembre, y Mañanitas, por un valor de 10 millones 52 mil dólares.

En esta misma área de Panamá Este, Cocige se alzó con un segundo contrato por 10 millones 52 mil dólares para construir otras 500 casas.

En Chame y San Carlos, Cocige también debió construir 500 casas en un contrato de 9 millones 758 mil 898 dólares, además de otras 500 casas en Chiriquí para los distritos de San Lorenzo, San Félix, Remedios y Tolé, por un valor de otros 9 millones 755 mil 825 dólares.

Sin embargo, para diciembre de 2018, ya era imposible tapar la falta de avances en los proyectos de Techos de Esperanza, sobre todo los manejados por la empresa que había sido una de las favoritas de Varela y su club Jaleo.

Le tocó al exministro Martín Sucre reclamar las fianzas de todos los contratos que se le dieron a Cocige en la gestión de Etchelecu, e incluir a la constructora en la lista de empresas inhabilitadas hasta el año 2040 para contratar con el Estado. Banesco e Internacional de Seguros eran las afianzadoras de Cocige en estos proyectos.

Cocige prometió retomar los proyectos, pero su bancarrota fue inevitable, algo que también incidió en el Centro de Convenciones de Amador, ahora solo en las manos de la empresa china.

En el contrato de las 500 casas en Chiriquí el avance reportado de Cocige fue 0, cuando para esta fecha el 100% de las casas debieron estar terminadas según el contrato. No se construyó una sola casa.

Igual que sucedió con el contrato de Darién donde para diciembre de 2018 debían estar construida el 80.2% de las mil casas, y la empresa no había empezado a construir ni la primera unidad.

En Chame y San Carlos, Cocige solo le quedaban 2 meses y medio para terminar el contrato y apenas había avanzado el 10% en la construcción de las 500 casas de esta área.

En el primer contrato de Panamá Este, Cocige tampoco avanzó en el proyecto de 500 casas, mientras que en el segundo contrato solo avanzó un 20% del 80% que debía tener para diciembre de 2018 con estas 500 casas adicionales.

El exministro Sucre solo se limitó a reclamar las fianzas, pero no abrió ningún proceso de reclamo directo contra Cocige.

La actual ministra del Miviot, Inés Samudio, ha prometido investigar todas las irregularidades del proyecto Techos de Esperanza donde parece haberse dado un mal uso de millones de dólares.

De acuerdo con la entidad, hay proyectos de Techos de Esperanza con un año de licitación, pero no arrancan. "Todos estos proyectos están siendo auditados por el Miviot, para documentar cada anomalía o irregularidad. Las anomalías encontradas son diversas. Se trata de obras gestionadas durante la administración 2014-2019", indicó la entidad.

El Miviot detalló que la gestión de Varela se dieron 51 contratos de Techos de Esperanza por 532 millones de dólares para la construcción de 36 mil viviendas.

FUENTE: Con información de Panamá América
 

LO + Leído...