miércoles, 16 de octubre de 2019

(Países Bajos) Una cabra, seis hijos y un huerto: esperando el fin del mundo encerrados en un sótano

Los holandeses han despertado este martes con una noticia estrambótica. Un joven de 25 años llegó a un bar de un pequeño pueblo en la mitad norte de los Países Bajos, se pidió cinco cervezas, se las bebió y después pidió llamar a la Policía para denunciar lo que su propio padre había hecho con él y con sus hermanos: tenerlos a todos aislados del mundo, viviendo desde hace casi una década en un sótano a la espera del “final de los tiempos”. Subsistía gracias a las verduras que daba su pequeña huerta y la leche de una cabra que mantenían en el patio de la granja.

“Me dijo que se había escapado y que necesitaba ayuda. Dijo que quería acabar con la forma en la que vivía su familia. Tenía el pelo muy largo, la barba sucia, llevaba ropa desgastada y tenía una mirada confundida”, explicó a los periodistas Chris Westerbeek, el dueño del bar donde se refugió el mayor de seis hermanos. El pub está en Ruinerwold, un pueblo de unos 2.800 residentes en la provincia de Drenthe.

La granja, donde se sitúa el sótano en el cual la familia compartía sus creencias apocalípticas y de ultratumba, está a unos pocos kilómetros, en la aldea de Berghuizen, donde viven unas 200 personas. El joven había acudido al bar durante varias veces los últimos días, sin saber bien qué hacer. “La primera vez lo eché, pero volvió días después”, reconoce Westerbeek. “Dice que no había estado en una peluquería en nueve años. Su forma de hablar era muy infantil”, añade. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de IMANE RACHIDI - El Confidencial
 

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