lunes, 22 de junio de 2020

(Panamá) Crisis de legitimidad (+Opinión)

Por: Miguel Antonio Bernal V. - ‘La legitimidad es la justificación ética del orígen del poder, del ejercicio del mando político, de la procedencia y aplicación de la Ley o de cualquier otro acto de la autoridad pública'.

Lo primero es tener muy presente que la legitimidad encierra y conlleva todo un sistema de valores. Ella es la concordancia con principios de ética social que están por encima de la Ley.

Hay, entonces, que resaltar que no siempre lo legal es lo legítimo. Lo legal es lo que concuerda con la Ley sí, pero en nuestra sociedad vemos cómo, cada día más, las leyes obedecen a intereses egoístas y minoritarios.

En estos doce meses, el gobierno del presidente Laurentino Cortizo Cohen ha ido perdiendo en el ejercicio del poder su legitimidad de origen electoral al ritmo de la corrupción, la incompetencia, además de sus acciones antipopulares y antinacionales, sin pasar por alto la larga cadena de abusos de autoridad practicados con la excusa de la pandemia.

Es nuestra obligación ciudadana diagnosticar y desnudar la crisis de legitimidad para poder que logremos una salida lo más favorable a la participación ciudadana y a las urgentes necesidades de las grandes mayorías nacionales, repartidas en las clases medias, trabajadores del campo y la ciudad.

La salida más favorable a la crisis de legitimidad debemos encontrarla apoyando las reivindaciones de empleo, alimentación, salud y seguridad ciudadana de las grandes mayorías, que están siendo ignoradas por los gobernantes.

Debemos para ello, tener presente que los ‘problemas constitucionales no son problemas de orden jurídico, sino de poder'. Urge entonces, un verdadero cambio constitucional por la vía de un proceso constituyente de plena participación ciudadana, como la vía más democrática para salir de la empantanada crisis que atravesamos.

Todos los ciudadanos con dignidad y convicciones democráticas, debemos lograr que la opinión pública mantenga en alto su desprecio a las medidas autoritarias del gobierno e ir considerando, seria y decididamente, la urgencia de un gobierno de transición democratizadora, con un pacto de todos los sectores descontentos con este fracasado régimen. que no llegó para gobernar sino para robar.

La salida para la crisis de legitimidad no es otra que la de convocar una Asamblea Constituyente y esa tarea, no se puede dejar en manos de los actuales diputados, ni del actual gobierno , ni de la actual dirigencia de los partidos políticos.

Llego la hora de los ciudadanos en defensa de nuestros derechos sociales, económicos y políticos, No podemos seguir en manos de quienes buscan ser nuestros verdugos a costa del sudor, lágrimas y dolor de la población.

CATEDRÁTICO EN UP

FUENTE: Articulo de Opinión - El Siglo de Panamá
 

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