miércoles, 2 de septiembre de 2020

(Colombia) Daniel Coronell: En Bajada (+Opinión)

Por: Daniel Coronell - Hoy se ha anunciado que Mancuso sería deportado a Colombia, aunque puede apelar la decisión, y debo insistir en la pregunta: ¿Por qué Francisco Santos no se ha declarado impedido para participar en este trámite ante el evidente conflicto de intereses?
El embajador de Colombia en Estados Unidos, Francisco Santos, debe declararse impedido para participar en el trámite de repatriación a Colombia del jefe paramilitar Salvatore Mancuso. La embajada a su cargo es el último eslabón en la solicitud porque tiene el contacto directo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos. El país se ha ido enterando, paso a paso, de la comedia de errores que ha estado a punto de impedir el regreso de Mancuso a Colombia donde tiene varias verdades pendientes. Una de esas ampliaciones es el señalamiento que ha hecho contra el exvicepresidente Francisco Santos.

La unidad investigativa del diario El Tiempo publicó en la madrugada de hoy domingo que el gobierno de Estados Unidos ha decidido enviar a Mancuso a Colombia. No será extraditado sino deportado por decisión administrativa, sin importar los numerosos errores cometidos en cuatro solicitudes fallidas de extradición que Colombia ha enviado desde abril. El exjefe paramilitar tiene 14 días para apelar la decisión si siente que su vida está en peligro, o puede ser sometido a tortura o condiciones degradantes.

Salvatore Mancuso ha declarado en Justicia y Paz, y también ante la JEP, sobre presuntos encuentros y acuerdos del ahora embajador Francisco Santos con él y con otros jefes paramilitares.

La primera de esas reuniones, según el testimonio de Mancuso, tuvo lugar en el corregimiento El Volador, en Córdoba, en 1997. Allí estuvieron Carlos Castaño, por esa época comandante supremo de las llamadas Autodefensas, su segundo al mando Salvatore Mancuso y el entonces jefe de redacción y columnista del diario El Tiempo:

“El doctor Francisco Santos le propuso al comandante Castaño por qué no estaba pensando en la creación de un bloque o frente de autodefensas en Bogotá, dado que la guerrilla estaba sitiando a Bogotá. El comandante Carlos Castaño le dijo: bueno, usted podría ser un buen candidato para ser comandante de ese grupo de autodefensas en Bogotá. El doctor le dijo que él no tenía las condiciones para ello, pero que era importante que no desechara esa propuesta que estaba haciendo, en la medida que las consecuencias que la guerrilla bloqueara la capital de la república serían nefastas”.

Mancusco relata que un tiempo después Francisco Santos viajó a la capital del Cesar para inaugurar una filial de su fundación País Libre: “Estando en Valledupar, él mismo dijo que estaba en la casa de la Cacica, de la doctora Consuelo Araújo, y allá no sé de qué forma se contactó con Jorge 40, Rodrigo Tovar Pupo. Jorge me llamó: mira aquí está el señor Francisco Santos que quiere conversar contigo. Le digo: traelo, él es de confianza, traelo hasta la base que tenemos establecida. En ese momento la base nuestra estaba establecida dentro de Valledupar, en el barrio Novalito, en una casa de los Gnecco. Allí llegó el doctor Santos, cuando llegó y lo saludé: Pachito ¿cómo está? Él me dijo: hola Mono, ¿cómo está? Porque era la forma como nos tratábamos. Y bueno, muy efusivo, Jorge se sorprendió de la efusividad y de que nos conociéramos y del trato que nos dimos”. ->>Vea más...

FUENTE: Artículo de Opinión - Los Danieles
 

LO + Leído...