viernes, 24 de enero de 2020

(España) Cuatro versiones en 24 horas del ministro Ábalos sobre reunión con la vicepresidenta de Venezuela

El encuentro del titular de Transportes con la número dos de Nicolás Maduro en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas se ha convertido en un laberinto para el Gobierno. El ministerio ha dado versiones cambiantes, cuatro en 24 horas, mientras Moncloa optaba por el hermetismo sin respaldar al ministro. El Ejecutivo tiene abierta una crisis en un flanco muy sensible, las relaciones con Venezuela, y protagonizada por un peso pesado del Ejecutivo y del PSOE: José Luis Ábalos.
En las últimas 24 horas se han sucedido los relatos de un episodio extraño. Primero Ábalos negó que se hubiera producido una reunión, después afirmó que no hubo reunión pero sí un contacto informal, luego que hubo un "saludo forzado" y finalmente que la vio y la intentó convencer para que no bajara del avión.

La reunión que el titular de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y secretario de Organización del PSOE mantuvo en la medianoche del domingo al lunes en el aeropuerto Madrid-Barajas con la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, cuya entrada en la Unión Europea tiene completamente vetada, ha tenido varias versiones en los medios, hasta que el ministro ofreció, ya este viernes por la tarde, su relato de los hechos. En todo este tiempo, no ha habido tampoco un respaldo expreso de la Moncloa hacia quien es uno de los pilares básicos para Pedro Sánchez.

Primera versión: "No hubo reunión", y punto
Todo comenzó cuando el diario ‘Vozpópuli’ informó, en la tarde de este jueves, que Ábalos se había reunido con Rodríguez. La primera reacción fue el desmentido de la información: “No hubo reunión” y el ministro estaba “en el aeropuerto privado” de Madrid-Barajas “cuando llegó” el ministro de Turismo de Venezuela, Félix Plasencia, con quien mantiene una amistad personal desde hace años, según indicaban fuentes próximas al miembro del Ejecutivo. Era a Plasencia a quien Ábalos había ido a buscar, por tanto.

La publicación le pilló al número tres del PSOE en Córdoba, en un acto de partido. Allí, durante su discurso, intentó zanjar la polvareda que ya se estaba levantando —la oposición le exigió explicaciones, precisamente porque Rodríguez no puede pisar suelo europeo— mostrándose esquivo, con evasivas, intentando quitarle hierro a lo sucedido. “Que si me reúno con uno de Venezuela o no... Importantísimo, ¿eh? Temas fundamentales para la sociedad. No vamos a entrar en eso”, ironizó. Quería sacudirse la polémica cuanto antes. Pero sin explicar nada. La estrategia no le resultó.  ->>Vea más...

FUENTE: Con información de JUANMA ROMERO - El Confidencial
 

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