jueves, 20 de agosto de 2020

Frases de Gabriel García Márquez para recordar a su esposa Mercedes Barcha

Mercedes Raquel Barcha Pardo, la viuda del escritor colombiano Gabriel García Márquez, falleció en su casa de Ciudad de México a los 87 años. El “cocodrilo sagrado”, como solía llamarla cariñosamente Gabo, fue indispensable para el desarrollo de la carrera literaria de su esposo, en especial para la escritura de Cien años de soledad (novela en la que Mercedes aparece con nombre propio). Siempre que le preguntaban por ella, García Márquez no dudaba en decir que se trataba del personaje más sorprendente que había conocido jamás.

En el Centro Gabo hemos seleccionado diez frases y comentarios de Gabriel García Márquez sobre la trascendencia de Mercedes Barcha en su vida y obra. Los compartimos contigo:

1. Mercedes y la astrología

Mi signo es Piscis y mi mujer, mi esposa, es Mercedes. Estas son las dos cosas más importantes que han sucedido en mi vida, porque gracias a ellas, por lo menos hasta el momento, he conseguido sobrevivir escribiendo.

“Retratos y autorretratos”. Crisis, 1973.

2. Una metáfora de amor que se hizo real

A Mercedes la conocí en Sucre, un pueblo del interior de la costa Caribe, donde vivieron nuestras familias durante varios años, y donde ella y yo pasábamos nuestras vacaciones. Su padre y el mío eran amigos desde la juventud. Un día, en un baile de estudiantes, y cuando ella tenía solo trece años, le pedí sin más vueltas que se casara conmigo. Pienso ahora que la proposición era una metáfora para saltar por encima de todas las vueltas y revueltas que había que hacer en aquella época para conseguir novia. Ella debió entenderlo así, porque seguimos viéndonos de un modo esporádico y siempre casual, y creo que ambos sabíamos sin ninguna duda que tarde o temprano la metáfora se iba a volver verdad. Como se volvió, en efecto, unos diez años después de inventada, y sin que nunca hubiéramos sido novios de verdad, sino una pareja que esperaba sin prisa y sin angustias algo que se sabía inevitable. Ahora estamos a punto de cumplir veinticinco años de casados, y en ningún momento hemos tenido una controversia grave. Creo que el secreto está en que hemos seguido entendiendo las cosas como las entendíamos antes de casarnos. Es decir, que el matrimonio, como la vida entera, es algo terriblemente difícil que hay que volver a empezar desde el principio todos los días, y todos los días de nuestra vida. El esfuerzo es constante, e inclusive agotador muchas veces, pero vale la pena. Un personaje de alguna novela mía lo dice de un modo más crudo: «También el amor se aprende».

En El olor de la guayaba, 1982.

3. Un mundo creado a cuatro manos

Yo creo que Mercedes está haciendo un trabajo, un trabajo muy importante. Este mundo que tenemos los dos es un mundo que creamos juntos. Y nos hemos repartido el trabajo. Y cuando uno de los dos trabajos no está bien hecho, todo el trabajo de conjunto falla.

“Gabriel García Márquez: «El machismo es la desgracia de la humanidad»”, 1981.

En Conversaciones con 9 creadores, 2017. ->>Vea más...

FUENTE: Con información de Centro Gabo
 

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